La oveja negra

¡Buenos días, gente bonita! ¿Qué tal lleváis el primer finde de verano? Yo estoy haciendo tiempo antes de bajarme a morenear un rato, aunque la verdad es que me da bastante pereza. Menos mal que me bajo el libro y así me entretengo, porque esta piscina está gélida (mucho calor tiene que hacer para que me dé yo un remojón) y tirarme al sol sin más me aburre soberanamente. Pero soy de melanina vaga o inexistente y voy a necesitar bastantes horas para estar un poco tostadita y no parecer la novia cadáver.

Esta tarde tenemos plan chulo y mañana la agenda vacía, así que día de relax. Antes de poner el monólogo, quiero dedicarle este post a tres personas muy bonitas: a mi prima Elena, que cumple añitos hoy, por ser la mejor creadora de escape rooms de la historia y porque muchos de los recuerdos más felices que tengo son a su lado; a María, que cumple mañana, por su arte y por sacar tiempo para mí siempre que vamos a Sevilla; y a Olaia, que cumple el lunes, por ser otra de esas amigas que están en mi vida prácticamente desde que me alcanza la memoria. A las tres, os deseo el más feliz de los cumpleaños y que el universo os regale todas las cosas maravillosas que os merecéis.

Y ahora sí, os dejo con el monólogo de este sábado junto con un temazo de Crystal Fighters que se llama Wild Ones y que da un buen rollo impresionante. ¡Disfrutadlo y feliz finde!

Casi todas las células humanas se reproducen cíclicamente. Cada año se regenera hasta el 10 % del corazón. Los glóbulos rojos cada cuatro meses. Las células de la piel cada dos semanas. Pero las neuronas, las células del cerebro y de la médula, no se regeneran.

En las condiciones adecuadas las neuronas pueden recuperarse. Si se apartan de las operaciones normales y se centran en la curación pueden regenerarse. Es humano querer arreglar lo roto. Quizá no podamos reproducir lo que hemos perdido, pero haremos crecer algo nuevo. Es un proceso largo pero ocurre. Lento pero seguro, hasta tener lo que necesitamos.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 21.

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El pack completo

¡Buenos días! ¿Cómo llevamos este finde? Yo tomándomelo muy relajadamente: avanzando cosas de la boda, en el gym, terminando un libro, poniéndome al día de series… Y ahora me voy a pintar un poco el ojo, que he quedado con unas amigas para pasar el sábado de terraceo. Todavía no me he animado a empezar la Operación Conguito 2019 porque hace un poco de fresqui para tomar el sol, a ver si mañana… Que estoy que perfectamente podrían cogerme para un anuncio de Neutrex.

Como os contaba el finde pasado, estuve en mi tercera despedida (la cuarta, si contamos la improvisada) y ¡qué pasada! Mis amigos me llevaron a una casa rural en un pueblo de Ávila y hubo de todo, hasta me hicieron una cena de misterio con escape room. ¡Muy muy chula! La verdad es que las palabras de agradecimiento para todos se me quedan cortas porque esos cuatro findes han sido superespeciales y los recordaré siempre.

Se va acercando el final de la temporada 15 de Anatomía de Grey, ya llegamos por el vigésimo episodio… ¡Ay, que esta serie no se acabe nunca! Ya sabéis que dentro de cinco sábados pondré el último monólogo y me cogeré vacaciones del blog hasta que mis doctoras y doctores favoritos vuelvan a principios de octubre con nuevos capítulos doblados. Hoy nos acompaña un temazo de Bishop Briggs que se llama The Fire. ¡Feliz sábado, bonit@s!

Si nos dan la opción, preparamos las operaciones durante días. Estudiamos, practicamos… Lo repasamos todo una y otra vez. Tratar a un paciente se parece al matrimonio: llegamos a conocerlo en profundidad. Nos confían sus vidas y juramos protegerlos y cuidarlos. En la salud y en la enfermedad. En la prosperidad y en la adversidad.

En la salud y en la enfermedad, se dice. Suena definitivo, vinculante. Pero significa que debes estar ahí. Que debes desear estar ahí. Para lo que venga. No lo sabemos. Todo podría salir como queremos. Como debería ser. O podría ser mucho peor.

Anatmía de Grey, temporada 15, capítulo 20.

Callada todos estos años

¡Buenos días! Otra entrada que se queda programada porque no sé dónde estaré cuando se publique. Unos mails anónimos, unas indicaciones para la maleta, unas coordenadas y una hora de recogida, de momento es todo lo que sé sobre un fin de semana que seguro será superespecial, porque mis amigos de toda la vida me llevan de despedida.

Voy a sonar un poco como Lina Morgan, pero no puedo estar más agradecida y emocionada por todo esto. A pesar de que tenía muchas expectativas puestas en este 2019, está siendo un poco difícil por diversas cuestiones y ver las cositas que mis chic@s me han preparado para sorprenderme y celebrar conmigo ES LA HOSTIA. Incluso tuve una despedida improvisada con unas amigas el finde pasado, así, a lo loco. ¡Me siento tremendamente afortunada! Así que GRACIAS CON MAYÚSCULAS a todas y cada una de las personas que lo estáis haciendo posible a pesar de vuestras propias circunstancias.

Ahora os dejo ya con el monólogo de este sábado. Pertenece a un episodio que me hizo llorar como una magdalena, es muy duro y su temática es tristemente actual. Nos acompaña Freya Ridings con este Lost Without You. ¡Feliz finde!

Cuando se nos cruza una serpiente venenosa nos quedamos inmóviles. Cuando olemos humo corremos. Cuando acecha el peligro nos invade el miedo y reaccionamos para sentirnos seguros. Es biológico, primario. Pero para alguien que ha sufrido un trauma es lo cotidiano. Una canción en una cafetería, el olor del desinfectante, algo aleatorio. Cosas corrientes que convencen a tu cerebro de que estás en peligro. Y de que no hay escapatoria.

A menudo se piensa que el trauma está solo en nuestra cabeza. Pero el dolor es real, lo sentimos. En nuestros músculos, en nosotros, en nuestros corazones y en nuestras cabezas. Y aunque no hay una fórmula ni una píldora para que desaparezca, podemos pedir ayuda y contar nuestra verdad cuando estemos preparados.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 19.

Súmalo

¡Buenos días, mi gente bonita! ¿Qué tal se presenta el fin de semana? Yo estoy escribiendo esto a toda mecha porque he quedado con unas amigas para dar una vuelta por la Feria del Libro, que me encanta, así que no me enrollaré mucho hoy.

Anoche estuve en el concierto del grupo de un amigo y, aunque inicialmente iba sin haber escuchado ninguna canción, la verdad es que salí fascinada, especialmente con algunas canciones como Lo invisible o Líneas de meta (tema que da nombre a su disco). El grupo se llama Ciclocéano y este es el vídeo que tienen subido a Youtube pero podéis escucharlos en Spotify, Amazon Music, etc. ¡Ya me contaréis!

Ahora sí, os dejo el monólogo de este sábado (solo quedan siete hasta el final de temporada y luego esta señorita se tomará unas vacaciones del blog hasta que se estrene la nueva). Nos acompañan Rival Sons con una canción que se llama Do Your Worst. ¡Feliz finde!

La anestesiología es más compleja de lo que parece. Es algo matemático. El peso del paciente, el volumen sanguíneo, la función pulmonar… Hay que tenerlo todo en cuenta. Se necesita ser minucioso para suspender a alguien entre la vida y la muerte. Si algo está mal, podrías despertarte en plena operación o no despertarte.

Ojalá las variables de la vida fueran tan inequívocas como las matemáticas. Ojalá hubiera respuestas claras. Certeza, claridad, verdad o mentira. Solo puedes despejar todas las incógnitas posibles. Escoge una respuesta y cruza los dedos para que sea una respuesta con la que puedas vivir.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 18.

Y sueña con ovejas

¡Buenos días, gente bonita! Aquí vengo a cumplir con mis obligaciones blogueras antes de bajarme a quemar calorías, que ayer tuvimos la prueba del menú de la boda y comimos por encima de nuestras posibilidades. ¡Qué rico todo y qué difícil decidir estas cosas! Porque claro, tú tienes unas preferencias pero hay que tener en cuenta lo que pueda encajar mejor con la mayoría, así que al final tu idea inicial no se parece mucho al resultado. Eso sí, otra cosa tachada de la lista de tareas. Ya solo queda un trillón y medio, ¡yuju!

Tenemos por delante otro fin de semana caluroso en el que tenemos que volver a votar. Que cada cual vote a quien quiera, pero que lo haga con responsabilidad y conocimiento de causa. Yo sigo teniendo mis dudas para la alcaldía, mañana veré.

Dicho esto, os dejo ya con el monólogo de esta semana y con una canción de Lucie Silvas que se llama I Want You All To Myself. ¡Feliz sábado!

En mi colegio había una niña llamada Missy, que podía cruzar las piernas por detrás de su cabeza. Un día se le salió la pierna y se quedó detrás de ella. Mi madre dijo: «no llores, solo es una luxación de cadera». Luego dijo algo que nunca he olvidado: «solo porque puedas hacer algo, no debes hacerlo».

Solo porque puedas hacer algo, no debes hacerlo. Es el típico consejo de una madre a un niño. Pero como mi madre sería la primera en deciros, ella no lo cumplió. Le causó muchos problemas. Le valió premios. Así se baten récords, se pisa la Luna, se curan enfermedades… Con gente dispuesta a intentarlo. Los llamamos innovadores, audaces, geniales. Y temerarios, inconscientes, peligrosos. Es difícil saber cuál de ellos somos. Es difícil saber si lo que hacemos es una locura o si va a cambiarlo todo.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 17.

Sangre y agua

¡Buenos días, gente! ¿Qué tal va el sábado? Yo aquí dándole al excel a ver si pongo algo de orden en las cositas de la boda, que esto es un poco follón… Bonito y entretenido, sí, pero un jari al fin y al cabo. Y todavía sigo malita, que la faringitis (o lo que fuera) de la semana pasada unida a la despedida de soltera en Ibiza me han pasado factura…

Esta semana se están terminando no solo las temporadas de algunas series sino también algunas de ellas para siempre. Tengo auténtico cague con el final de Juego de Tronos pero mi drama fue ayer, con la despedida de The Big Bang Theory... ¡Qué manera de llorar, madre! Y es que durante muchos años estos frikis adorables han estado haciéndome reír a carcajadas y los voy a echar mucho de menos.

Tengo muchas cositas que hacer así que os voy a dejar ya con el monólogo de esta semana y con una canción de WILD que se llama Here We Go. ¡Disfrutad mucho y feliz finde!

Las enfermedades tienen un componente genético, pero los genes no siempre tienen la culpa. Cuando se diagnostica una enfermedad hay que considerar otros factores: el entorno, el estilo de vida… Sin embargo, algunos rasgos genéticos son inevitables.

La sangre es más densa que el agua. La familia en la que naces es más importante que lo demás, ¿no? No. El proverbio original es diferente. En realidad es «la sangre del parto es más espesa que el agua de la matriz». Es decir, que la sangre derramada en el campo de batalla nos une más que la genética. Y sí, el ADN importa para la historia médica, pero soy médica y digo «la familia es la familia». Y da igual la sangre que tengas.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 16.

Nosotros no provocamos el incendio

¡Hola, gente bonita! ¿Qué tal lleváis el fin de semana? Os aviso de que he dejado la entrada programada porque no sé muy bien dónde estaré en este momento, ya que estoy otra vez de despedida de soltera!! Soy la novia más consentida del mundo y tengo las mejores amigas y amigos que se pueden desear, no tengo palabras…

Eso sí, antes de nada me he llevado mi ración semanal de disgustos patrocinada por la señora Rhimes, que a un capítulo del final de temporada de Anatomía de Grey me tiene con el corazón en un puño. Por lo menos tengo la sensación de que la serie está recuperando su esencia, que se había perdido un poco tras la salida de algunos personajes clave para mí.

Sin más dilación, os dejo con el monólogo de este sábado junto con una canción de Nilu que se llama Steady Now. Disfrutad mucho!!

 

En 1967, en Sudáfrica se realizó con éxito el primer trasplante de corazón. Al año siguiente se hicieron 100 en todo el mundo. El problema era que los pacientes morían. El año siguiente solo se hicieron 18. Había demasiadas ansias de celebrarlo.

Los cirujanos somos reacios a las celebraciones. Siempre pensamos que podría haber salido mejor. Y esa reflexión es muy importante. Mejoramos al reconocer nuestras carencias y nuestros límites. Pero hay muchos momentos que celebrar. Unos más importantes que otros. Y no puedes perdértelos. Creedme cuando digo que los malos ratos te encuentran ellos solos.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 15.

Quiero una droga nueva

Buenos días, gente, ¿qué tal lleváis la mañana de sábado? ¿Muchos planes en el horizonte? Parece que la climatología va a acompañar, al menos en Madrid, así que por aquí una que se va a la calle en un rato, pero para ir a la compra entre otras cosas, no os penséis que todo es terraceo y buena vida.

No quiero hacer spoilers sobre Anatomía de Grey y Station 19 pero, a dos capítulos de que terminen sus respectivas temporadas, vuelvo a estar enfadada como una mona con Shonda Rhimes y su equipo. Y hasta aquí puedo leer…

Ahora os dejo con el monólogo de esta semana y una canción de Lauren Daigle que se llama Look Up Child. Feliz finde y un beso gordo para todas las supermamis, en especial para la mía que qué voy a decir yo, es la mejor del mundo.

 

Los fármacos están diseñados para imitar a las sustancias químicas naturales del cerebro. Las que te hacen sentir bien, mejor, sentirte imparable. Se hacen en laboratorios y se meten en píldoras para calmar el dolor, haciéndote sentir de forma natural cuando haces algo que amas.

Lo llaman subidón porque el otro lado está muy abajo. La versión química no compensa lo que viene después. Pero la euforia que te da lo bien hecho es gratis. Y es de lo mejor de estar vivo.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 14.

En la cuerda floja

¡Hola, bonitas y bonitos! ¿Qué tal lleváis el sábado de reflexión? Últimamente no hablo mucho de estos temas en el blog pero sí me gustaría poner hoy mi granito de arena. Salid a votar mañana, por favor. Si no tenéis claro con qué partido os identificáis más, podéis hacer un pequeño test en la página aquienvoto.org y tomar la decisión pero de verdad, salid a votar.

En mi caso y aunque no me sienta identificada al 100 % con una opción política, sí tengo claro que las personas están por encima de las banderas y de los territorios, que no podemos retroceder en los derechos que tanto tiempo ha costado conseguir, que tenemos un sistema sanitario y educativo que merece la pena sostener con nuestros impuestos (aunque paguemos un poquito más) ya que si no tendremos que hacer frente a facturas mucho más grandes cuando nos pongamos enfermas o tengamos que enviar a nuestra prole a la universidad…

Aparte de por el coñazo que son las elecciones, tengo ganas ya de que se acabe una semana que no ha sido nada fácil y ha estado empañada de virus varios y dolores de cabeza importantes, entre otras cuestiones. Al menos ayer fuimos a ver Vengadores: Endgame y a mí me pareció una peli genial (y mi chico está sensacional poniéndole voz a Ant Man, el orgullo me rebosaba cada poro de la piel).

Hala, como ya os he dado la chapa, os dejo ya con el monólogo de hoy y con un precioso tema de Kodaline que se llama Angel. Que tengáis un feliz finde y no os olvidéis de hacer uso de vuestro derecho mañana y salir a votar. Y ya si es por un partido que no lleve no sé cuántas vulneraciones de los derechos humanos en su programa, mejor.

Hay una línea invisible en el quirófano. Te lavas, te pones los guantes y te acercas al campo estéril. Es un límite importante, protege al paciente y a ti. Sin esa línea podrían salir mal muchas cosas. Es curioso que algo tan importante sea invisible.

La primera palabra que dicen muchos bebés es «no», porque es la palabra que más oyen. Desde que nacemos, queremos cruzar la línea, rebasar fronteras, forzar los límites. Al crecer aprendemos que no todas las reglas son malas. Algunas líneas nos protegen y nos mantienen a salvo. Lo bueno de ser adultos es que podemos decidir. Saltarnos las reglas o hacerlas nuestras.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 13.

Novia en coma

Hello everybody! ¿Qué tal llevamos el fin de las vacaciones de Semana Santa? Imagino que no con mucho entusiasmo, y menos si aún estáis volviendo y os encontráis en medio de un atasco. Sea como fuere, ánimo para la semana. Yo tampoco estoy muy allá, me duele todo y hasta me ha salido una especie de ampolla en el paladar. Una suerte, vaya… Así que voy a aprovechar la tarde de domingo para relajarme poniéndome al día con las series.

El post de esta semana se lo quiero dedicar a mi gran amigo Jose que hoy cumple añitos y que durante tanto tiempo compartió con nosotros sus vastos conocimientos musicales para recomendarnos una canción cada semana.

Y ahora ya sí, os dejo con el monólogo de hoy y este tela de AG feat. nilu que se llama Say It Now. ¡Feliz domingo y ánimo con la vuelta a la rutina!

El tiempo es extraño. Cuando esperas que pase algo bueno, parece que se alarga. Pero cuando quieres que vaya más despacio, pasa volando. Lo cierto es que el tiempo no es real. Es un concepto imaginado por los científicos basándose en el movimiento de la Tierra alrededor del Sol. ¿Por qué damos tanta importancia a algo que sólo es una teoría? Porque es lo único que tenemos.

Nunca hay bastante tiempo. Trabajo, hijos, vida, muerte. Siempre algo nos quita tiempo. Lo mejor que podemos hacer es aprovechar el tiempo que tenemos. Por recuperar el tiempo perdido. Pero a veces, si tenemos suerte, el tiempo se detiene.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 12.