Quédate quieta, corazón mío

¡Buenos días, queridos! ¿Qué tal lleváis el finde? ¿Sobrevivís a este infierno que se ha desatado de pronto? Yo creo que si hiciera diez graditos menos tampoco pasaba nada, pero bueno… En un rato, cuando consiga organizar los armarios, me bajaré a la piscina para refrescarme un poco. Estaba pensando también meterme en el gym pero no sé si no entraré en combustión espontánea.

Ayer tuve un día genial lleno de amigos y planes molones, en el que disfruté además de la mejor escape room que he hecho hasta la fecha (y ya llevo once). Si os mola este tema, sin duda tenéis que visitar Cubick. 80 minutos llenos de tensión y emociones, de pensar que no salíamos… ¡pero lo conseguimos a falta de 11 segundos! Además, era la segunda escape del día para mí, y la primera también me gustó muchísimo, sobre todo por la compañía y por la ambientación. En Los experimentos de la doctora Bloom nos faltó poquito para salir pero me encantó cómo estaba organizada y la game master fue superatenta y amable con nosotras.

Ahora os abandono, porque tengo que seguir manos a la obra, pero os dejo el monólogo prometido. Nos acompaña además un tema de Kyle Neal llamado Closer. ¡Feliz domingo!

Cuando el Alzheimer de mi madre empeoró, mientras revisaba sus recibos, encontré un bloc de notas. En él estaban las palabras importantes. «Decirle a Meredith que no…». Y ya está. Nunca acabó esa frase. «Decirle a Meredith que no ¿qué?». ¿Que no beba demasiado? ¿Que no acoja perros extraños? ¿Que no se entregue a nadie? ¿Que no deje puesto el riego? En aquella época, hablábamos poco y me arrepiento. Ojalá lo hubiéramos hecho.

Pienso mucho en la nota de mi madre. «Dile a Meredith que no…». ¿Que no ceda? ¿Que no se preocupe? ¿Que no se enamore? ¿Que no tenga hijos? ¿Que no mienta? Me dejó con la duda. Qué hacer. Qué no hacer. Me dejó sabiendo que todo dependía de mí. Sólo de mí. Me dejó sin nadie a quien preguntar para que yo decidiera qué quería decir. «Dile a Meredith que no tenga miedo». Adiós, mamá.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 18.

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#RMs25 «Droga», Tomasz Stańko

¡Buenas tardes, queridos! ¿Qué tal esta calurosa semana? Yo empiezo a notar los efectos nocivos de las altas temperaturas en mi organismo, como más sueño del habitual (lo que ya es un logro importante). A los que somos de tensión baja, no nos favorece que haga treinta y pico grados, eso es así.

Menos mal que sólo me quedan 5 días laborables de trabajo por la tarde y podré empezar a disfrutar de la pisci y de mi operación «a ver si este año al menos no soy transparente», así que ni tan mal.

Ahora estaba esperando a que empezase el partido, pero desde que llegué he estado leyendo como una loca el nuevo libro de Joël Dicker, La desaparición de Stephanie Mailer. Oficialmente sale a la venta mañana pero participé en un concurso para una lectura en primicia y, además de regalarnos el libro, tuvimos la suerte de que el autor nos lo firmara y poder hablar un poquito con él. ¡Es majísimo!

Bueno, os abandono por la Selección, que ya sonó el pitido inicial. Pero antes os dejo la canción que José, aka mi amigo el escritor galardonado, ha elegido para hoy. Es del compositor y trompetista polaco Tomasz Stańko, a quien ya tuvimos por aquí en los albores de la existencia del blog. Se llama Droga. Disfrutadla (la canción, que nos conocemos). Y también del fútbol ;) muak!

Hasta que salga de ti

¡Buenos días, queridos! ¿Qué tal va el fin de semana? Yo he amanecido con el mar de fondo, lo que compensa en parte lo ruidosa que es la gente en los hoteles. Y este además debe tener las paredes de papel, porque se oye absolutamente todo… Eso sí, anoche estaba taaan agotada que al final caí rendida, a pesar de los maleducados que gritaban por los pasillos a altas horas de la noche.

Ahora voy a ponerme moni y a irme a donde tiene lugar el encuentro en el que participa mi chico, pero antes quería dejaros el monólogo de hoy. El capítulo es muy emotivo, así que he escogido una preciosa canción llamada When I Sleep de Emeli Sandé para que nos acompañe. Feliz sábado!

Las cosas se rompen. Una cáscara de huevo no volverá a estar unida. Es la segunda ley de la termodinámica y también la vida. Rara vez se recomponen las cosas, pero siempre se rompen.

Todo se rompe en algún momento. Todos nos rompemos, es la ley. Es para lo que estamos. Hay que afrontarlo y aceptarlo, e intentar mantener la compostura mientras podamos.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 17.

#RMs24 «Like A Broken Toy», The Prussians

¡Buenas tardes, queridos! ¿Cómo va la semana? La mía medianamente tranquila, así que no me voy a quejar. Con jaleíto en el curro (época prevacacional = muerte) y con ganas de finde, como siempre. Además, este voy a acompañar a mi chico a L’Alfàs del Pi, que va a dar una pequeña conferencia en un encuentro de creadores, guionistas, etc. Así que ni tan mal.

Para animarme el miércoles me he comprado una taza monérrima de Mr. Wonderful y luego me he puesto contenta recordando que mañana me tiene que llegar también El vuelo de Lena, el nuevo libro de Sara Ballarín. Que me encanta comprar cosas en preventa, porque se me olvida que lo he hecho y entonces es como si me llegase un regalo de mi yo del pasado.

Y otra forma de venirnos arriba también es con el solecito que hace ya y con música de la buena. Como esta canción que ha escogido hoy José. Like A Broken Toy es un acústico de The Prussians y mola mucho. Disfrutadlo!

¿Quién es y qué significa para ti?

¡Buenos días, bonitos y bonitas! ¿Qué tal va el finde? Yo me he venido al pueblo a ver a los papis. Bueno, a eso y a la Feria del Vino, pero la han suspendido porque SIGUE LLOVIENDO Y ESTOY DESARROLLANDO BRANQUIAS. Yo creo que los embalses ya están a un nivel aceptable que permita quejarse, ¿no? Si es que tengo unas sandalias ideales que estoy deseando estrenar y no hay forma. Para algo que me gusta del verano…

En fin, dejando aparte la climatología, yo tengo por delante un sábado tranqui y de celebrar que mi prima Leire se gradúa como médico. Qué orgullo me da ver la mujer en la que se ha convertido, siempre tan buena, tan inteligente, tan dulce, tan divertida, tan bellezón… Así que, aunque no haya feria, brindaremos igual por ella porque va a ser una doctora excepcional, sin duda.

Y ahora, un nuevo monólogo, hoy de mi personaje masculino preferido: Jackson Avery. Me acerco peligrosamente al final de temporada y aún no tengo la siguiente en DVD, porque es la que terminó de emitirse el mes pasado, así que ¡no sé cómo lo voy a hacer a partir de agosto! Si me da tiempo a verla en Movistar+ (que está hasta el 12 de julio, no entiendo por qué la quitan tan pronto) habrá suerte, si no me temo que tendremos que hacer un pequeño descanso.

Os dejo también esta canción de regalo. Se llama Doubt y es de la gran Mary J. Blige, ¡qué voz tiene esta mujer! Que disfrutéis de lo que queda de finde :*

Bloqueado, sin habla, sin palabras. Así te deja la mente cuando se queda en blanco. Por mucho que te prepares, esa sensación puede alcanzarte de pronto. Y cuando te quedas en blanco, cuando abres la boca y no te salen las palabras… Lo bueno es que a todos nos ha pasado.

Bloqueado, sin habla, sin palabras. Ocurre por una razón. Nos quedamos sin palabras porque nos jugamos mucho. Y tenemos mucho que perder. Nos quedamos petrificados por si decimos lo que no debemos, cuando lo único malo que puedes hacer es no decir nada.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 16.

#RMs23 «Take Me Home», Jess Glynne

¡Buensa tardes, bonicos! ¿Qué tal va la semana? La mía un poco loca (no voy a hacer una vez más la analogía con el tiempo porque me serviría perfectamente pero no quiero daros más la matraca). Yo no necesito que haga calor, pero que se estabilice en unos agradables 20-22 grados no me parece tan mala idea, ¿no?

Hoy estoy contenta porque, al fin, voy a contaros ese proyecto personal del que os venía hablando desde hace semanas. Se llama PUNTO Y APARTE y es la aventura que emprendo en solitario como traductora y correctora. Mi idea es compaginarlo con mi trabajo (sí, pensáis bien, adiós tiempo libre) y en el futuro, ¿quién sabe? Así que si alguna vez necesitáis de mis servicios o sabéis de alguien que lo haga, ¡dadle mi contacto!

Quiero darle las gracias a toda la gente que ha hecho que esto (que no es más que un pequeño pasito) sea posible: a mi chico, mi familia y mis amigos por el apoyo incondicional siempre; a Javi Garduño, que me ha hecho una imagen corporativa tan bonita que me quiero morir; a Reyes Bermejo, mi profe del curso de Traducción audiovisual, por su ayuda y su confianza; a todos mis compis de curro (y los que ya no están), por ser tan geniales y porque cada uno de ellos me ha echado un cable en lo que ha podido; a Elías y, sobre todo, a mi Montse de Lector Ceropor sus críticas constructivas sobre la web y por sus ánimos y su fe en mí; a Elisa, por sus superconsejitos de cómo ser autónoma y no morir en el intento; a Josh de Iberian.media por currarse la página y soportarme con mucha paciencia (y a sus jefes por prestármelo) y a OIga por su asesoramiento en cuestiones fiscales. GRACIAS DE CORAZÓN.

Y ahora, al lío. El responsable de deleitarnos con su sabiduría musical está a tope y me ha cedido el bastón de mando para que hoy escogiese yo la canción. Y me he acordado de una preciosidad que me ha saltado en una playlist de Spotify y que me hizo pensar en ÉL. Se llama Take Me Home y es de Jess Glynne. Disfrutadla!

Guerra civil

Ahora mismo estoy pensando en la última semana de agosto. Palmeras ondeando movidas por la suave brisa del Caribe. Arena blanca por todas partes. Unas aguas cristalinas y cálidas a unos pasos. Yo en una tumbona, a la sombra (me quemo con mucha facilidad). Un libro en una mano, un mojito en la otra y mi chico a mi lado. Suena bien, ¿eh? No puedo esperar a que lleguen las vacaciones, la verdad.

Esta semana ha vuelto a no ser fácil en el plano laboral, aunque seguramente haya sido peor la de Mariano, que el pobre se ha quedado sin trabajo. Yo estoy apenadísima por el cambio de gobiernJAJAJA casi consigo decirlo sin reírme. Pedro Sánchez no es santo de mi devoción pero es el menor de dos males, y ahora mismo parece que es lo único entre lo que podemos elegir en este país: males menores.

Bueno, volviendo a lo mío (que para eso es mi blog), pronto os contaré un nuevo proyecto que estoy poniendo en marcha y que me apetece mucho compartir con vosotros. Y a eso he dedicado la tarde/noche del sábado, tras pasarme la mañana en el Café Berlín, en un evento sobre doblaje en general y de canciones en particular en el que también ha participado mi amore. Yo he disfrutado como una niña chica, escuchando en vivo la banda sonora de mi infancia. ¡Si hasta estaba el tipo que cantó en su momento la de Oliver y Benji! Así que entre eso y que estaba rebosando orgullo por Claudio, os podéis imaginar.

Con tantas cositas se me ha hecho un poco tarde para el post, pero más vale tarde que nunca así que aquí os dejo el monólogo de hoy. Nos acompaña el gran John Legend con este precioso tema llamado I Know Better. ¡Feliz noche de sábado!

Hay una historia sobre un padre con dos hijos. Al saber que iba a estallar una guerra civil, mandó a un hijo a luchar al norte y a otro a luchar al sur. Pensó que si tenía hijos en ambos bandos había más probabilidades de que alguno sobreviviera. Porque, cuando hay una guerra en casa, las víctimas son tus vecinos, tus amigos, tu familia… Y eso te deja totalmente solo.

La guerra no es civilizada. Eliges un bando y lo defiendes. Atacas. Haces daño, te lo hacen. Luchas y luchas y luchas. ¿Con qué fin? ¿Contra qué estamos luchando? ¿Para qué luchamos? ¿Cuándo es el momento de parar ese sinsentido y sencillamente rendirte?

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 15.

#RMs22 «Woman», John Lennon

¡Buenas tardes, queridos! ¿Qué tal va la semana? Yo estoy igual de revuelta que el tiempo. Sigo sin curar este maldito catarro que me está matando, y ahora le he sumado unas contracturas que no se las deseo ni a mi peor enemigo. Bueno, no sé… También estoy medio atontada por un dolor de cabeza cortesía de esta climatología tan maravillosa que tenemos últimamente. ¿Y del sueño qué os cuento, si me quedo frita hasta de pie? ¡Creo que tendría que dormir 10 horas al día para estar más o menos despejada!

Lo bueno es que esta tarde tengo sesión de teatro y luego cenita con una gran amiga. Aunque terminaremos tarde y mañana estaré rota, seguro que el ratito merece la pena para desconectar de la rutina a carcajada limpia.

Quiero dedicarle el post de hoy a nuestro mago de la música, José, que a pesar de estar hasta arriba con mil cosas, no se ha olvidado de nosotros. Además, ha escogido una preciosa canción de John Lennon llamada Woman. ¡Espero que la disfrutéis! Feliz tarde de miércoles y ánimo con lo que queda de semana.

De vuelta a tu sitio

¡Buenos días de sábado! ¿Qué tal habéis empezado el fin de semana? Yo sigo pachuchurri y además bastante histérica por la final de Champions de esta noche, lo confieso. Menos mal que vienen unos amigos a ver el partido con nosotros y así se me hará más llevadero el estado de nervios.

Ahora me voy a hacer unos recaditos, así que os voy a dejar ya con el monólogo de esta semana junto con una canción de Aquilo llamada Sorry. Espero que tengáis un gran finde y, pase lo que pase esta noche, ¡HALA MADRID!

Nunca voy a reuniones: ni del instituto, ni de la facultad… No necesito ponerme a hablar de lugares comunes con gente a la que apenas recuerdo. Si quiero conservar a alguien en mi vida, lo conservo. O quizá no sé cómo deshacerme de él.

No voy a las reuniones, pero entiendo por qué van. Pueden hacerte sentir como no te sentías hacía mucho. Es confortable, es como volver a casa. Ves lo que ha sido de la gente, si han cumplido sus sueños o si ya los dan por perdidos. O quizá ves que tienen lo que todos deberíamos tener: unos sueños renovados.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 14.

La movida esta del RGPD

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Llevamos medio mes (o más) recibiendo mails sobre los cambios en la política de privacidad de datos y está resultando un poco cargante, verdad? Sitios a los que ni siquiera recordábamos habernos suscrito…

El caso es que no se me había ocurrido que también tenía que tenerlo en cuenta para el blog hasta que Montse no me ha avisado. Y es que no sabía ni dónde se almacenan los correos de la gente que se había suscrito vía mail, porque cuando os llegan las entradas se hace de forma automática y yo ni flowers…

He tenido que investigar y los he borrado todos, así que teóricamente no deberíais recibir ya las entradas por esta vía. También he desactivado las opciones de dejar comentarios y todo lo que se me ha ocurrido, al menos hasta que dé con la forma de hacer esto de forma legal para no liarla parda. Si aun así seguís recibiendo algo en el mail, porfi avisadme (vía página de FB, por ejemplo) para que pueda solucionarlo.

¡Mil gracias!

VIERNES 25 DE MAYO: edito la entrada para avisaros de que ya he restablecido la opción de dejar comentarios y seguir el blog. Según me he estado informando, como no tengo un servidor propio que almacene ningún dato sino que estoy utilizando un servicio que ofrece WordPress, ya si tenéis que reclamar pues a ellos :D Ahora en serio, como es su servicio automático el que os envía las entradas por mail, si no queréis recibir más sólo tenéis que desuscribiros (sale la opción al final de los correos con mis posts). A mí ni tan siquiera me aparecen vuestros datos. Y eso, que tengáis un feliz viernes. Besis!