A la deriva y en paz

Buenos días majetones!

Fin de semana en el pueblo después de casi un mes sin pisar tierras castellanas (desde el bodorrio, para ser exactos). He venido para recoger el coche, que parece que al fin estará listo hoy tras una larga estancia en el taller. Ya no me asaré como un pollo cuando tenga que viajar en verano, ni me quedaré tirada por haberme cargado la batería al dejarme las luces encendidas en repetidas ocasiones. Dos, para ser más exactos.

Que vosotros pensaréis: ¿Cómo puede pasarle eso a alguien dos veces, y relativamente cercanas en el tiempo? Pues puede pasar, doy fe de ello. Si es que voy por la vida como una loca…

El otro motivo por el que vine este finde es porque vamos a hacer comida familiar en la finca de mi tío. Esta suerte proverbial que me acompaña ha hecho que este sábado sea el día menos caluroso en lo que llevamos de verano. Sí, el primero en el que tengo a mano una piscina para remojarme todo el tiempo que quiera. En fin.

Os dejo con el monólogo de este sábado mientras yo me voy a batallar con el mecánico y a hacer recaditos varios (entre ellos, ir a visitar a mi querida Marta para dejar de ser un clon de Frida Kahlo).

Disfrutad del finde y de esta canción tan poco apropiada que nos acompaña. Se llama The first snowflake y es de The boy least likely to.

Las primeras 24 horas tras una operación son críticas. Cada inspiración, cada líquido que expulsas se registra y se analiza. Se celebra o se lamenta. Pero ¿y en las siguientes 24 horas? ¿Qué pasa si ese primer día se convierte en dos, y las semanas en meses? ¿Qué ocurre cuando ha pasado el peligro inmediato, cuando desconectan las máquinas y los médicos y las enfermeras ya no están? En la operación te salvan, pero es en el postoperatorio cuando te curas. Pero ¿y si no te curas?

El objetivo de cualquier operación es la recuperación, salir mejor de lo que has entrado. Algunos pacientes se curan rápido y sienten un alivio inmediato. Para otros la curación llega paulatinamente, y tienen que pasar meses o años para que se den cuenta de que no les duele. El reto tras cualquier operación es tener paciencia. Pero si consigues superar los primeros meses, si crees que la curación es posible, puedes recuperar tu vida. Aunque es mucho suponer.

Anatomía de Grey, temporada 7, capítulo 10

¡Deja tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .