El yo que nadie conoce

¡Buenos días, amigüitos! ¿Qué tal se presenta el finde? El mío muy tranquilo y dedicado casi en exclusiva a hacer el examen del curso, que tengo de límite hasta el viernes próximo para entregarlo (es hacer un presu y una traducción bastante tocha) y voy como el culo. Estos días, con todo el conflicto de Cataluña, he leído muchas cosas sobre qué significa ser español. Y empiezo a pensar que, más allá de banderas y territorios, lo que verdaderamente llevamos en nuestro ADN patrio y cañí es esto de dejar las cosas para el último momento. Bromas aparte, no sé cómo me las apaño pero siempre me pasa lo mismo. Y mira que trato de organizarme, utilizo apps como Trello y así, pero a veces tengo una facilidad para desconcentrarme y procrastinar que me asombro a mí misma.

Así que hoy vais a perdonar que no me extienda mucho. Quiero dejar esto finiquitado cuanto antes para poder madurarlo y repasarlo antes de la entrega. Por cierto, aunque también voy fatal con mi seriefilia, sí he podido sacar un hueco para los 3 capis emitidos ya de la nueva temporada de Anatomía de Grey y JO-DER! A ver si hoy puedo ver también Scandal o How to get away with murder. Y dedicar un rato a la lectura, que he comenzado a participar en mi primera lectura simultánea con mis yincaneras y estamos a tope con Por encima de la lluvia, de Víctor del Árbol. Llevo poquito, apenas 100 páginas, pero qué pasada, cómo escribe este hombre.

Os dejo un cover del exitazo de Britney Oops, I did it again a cargo de Freedom Fly para acompañaros en la lectura del monólogo que, en fin, a mis queridas chicas les va a dar que pensar seguro. ¿Cuál es vuestro yo que nadie conoce? ;) ¡Besos y sed buenos! 

Según su familia, este hombre no era fumador. Lo cierto es que fumó dos cajetillas al día en su coche durante 20 años mientras su mujer y sus hijos dormían. A veces, la vergüenza del paciente es su gran problema, intentan ocultarlo. No puedes esconderte de un cirujano, el cuerpo no miente. La verdad está aquí, a la vista de todos. Y no necesita pronunciar ni una palabra.

Dicen que la vergüenza controla la conducta humana. Tiene que ver con la imagen que tenemos de nosotros. Pero no puedes esconderte y el cuerpo no miente. La verdad está a la vista de todos. La vergüenza puede atragantarnos, matarnos, puede pudrirnos desde dentro. Si se lo permitimos. No dejéis que os pase.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 6.

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