Me pongo la cara

¡Buenos días, bonicos! Adivinad quién está de vacaciones desde ayer: sí, ¡YO! A decir verdad, no aproveché mucho el día porque estaba derrotada de la cena de empresa. No lo di todo (o no tanto como yo esperaba) pero ya sólo con trasnochar estaba baldada. Si es que me he hecho mayor… Hoy estoy aprovechando para empaquetar los últimos regalos que me faltaban, hacer un backup del otro ordenador, que me lo tiene que formatear mi hermano si quiero poder hacer algo productivo con él, y seguir avanzando con las prácticas, que tengo tareíta para estas fiestas.

Y, como en menos de una hora es el Clásico, casi que os voy a ir dejando con el monólogo de esta semana. Pero antes de todo eso, quiero desearos lo mejor en estas fiestas y en el 2018, que ya llega. A todas las personas que habéis hecho que 2017 sea un buen año: a los amigos de siempre, porque siempre estáis. Por seguir compartiendo momentos juntos, por esas carcajadas que hacen que te duela la barriga. A mi pequeña siamesita Eri y a mi persona, Bárbara, por no soltarme nunca la mano y dejarme ser yo sin paliativos. A mi familia, porque a pesar de nuestras peleas nuestro amor es incondicional. A José, el mejor recomendador musical del mundo, por iluminarnos cada semana con su buen gusto. A mis compañeros de trabajo por ser los mejores que pudiera desear, y por hacer que volver a la ofi cada mañana sea menos drama. A los amigos a los que veo mucho menos de lo que me gustaría, you’re always on my mind. A la gente que he conocido a través de las redes sociales y que se han convertido en imprescindibles. A los que me leéis por aquí, porque me hace una ilusión tremenda. Y al amor de mi vida, por hacer que ésta sea más bonita. Para ti no tengo palabras, amor, espero saber transmitírtelo todo con hechos cada día.

Nos acompaña en este sábado preNochebuena el gran Seal, con este Every Time I’m With You. ¡Feliz Navidad! 

Dolor de espalda, de mandíbula… En los hombres, todo eso es seguramente lo que parece. En las mujeres, son los síntomas de un ataque al corazón. A veces el síntoma oculta algo más profundo. Es la forma en que se presenta.

¿Qué pasa cuando dejas de esconderte tras la máscara? ¿Cuál será tu próximo paso? ¿Vas a lanzar un golpe a ver adónde llegas? ¿O darás un paso atrás y esperarás a ver si te pegan por sorpresa? Tú decides. Puedes retirarte o devolver el golpe. ¿Qué vas a hacer?

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 17.

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