Guerra civil

Ahora mismo estoy pensando en la última semana de agosto. Palmeras ondeando movidas por la suave brisa del Caribe. Arena blanca por todas partes. Unas aguas cristalinas y cálidas a unos pasos. Yo en una tumbona, a la sombra (me quemo con mucha facilidad). Un libro en una mano, un mojito en la otra y mi chico a mi lado. Suena bien, ¿eh? No puedo esperar a que lleguen las vacaciones, la verdad.

Esta semana ha vuelto a no ser fácil en el plano laboral, aunque seguramente haya sido peor la de Mariano, que el pobre se ha quedado sin trabajo. Yo estoy apenadísima por el cambio de gobiernJAJAJA casi consigo decirlo sin reírme. Pedro Sánchez no es santo de mi devoción pero es el menor de dos males, y ahora mismo parece que es lo único entre lo que podemos elegir en este país: males menores.

Bueno, volviendo a lo mío (que para eso es mi blog), pronto os contaré un nuevo proyecto que estoy poniendo en marcha y que me apetece mucho compartir con vosotros. Y a eso he dedicado la tarde/noche del sábado, tras pasarme la mañana en el Café Berlín, en un evento sobre doblaje en general y de canciones en particular en el que también ha participado mi amore. Yo he disfrutado como una niña chica, escuchando en vivo la banda sonora de mi infancia. ¡Si hasta estaba el tipo que cantó en su momento la de Oliver y Benji! Así que entre eso y que estaba rebosando orgullo por Claudio, os podéis imaginar.

Con tantas cositas se me ha hecho un poco tarde para el post, pero más vale tarde que nunca así que aquí os dejo el monólogo de hoy. Nos acompaña el gran John Legend con este precioso tema llamado I Know Better. ¡Feliz noche de sábado!

Hay una historia sobre un padre con dos hijos. Al saber que iba a estallar una guerra civil, mandó a un hijo a luchar al norte y a otro a luchar al sur. Pensó que si tenía hijos en ambos bandos había más probabilidades de que alguno sobreviviera. Porque, cuando hay una guerra en casa, las víctimas son tus vecinos, tus amigos, tu familia… Y eso te deja totalmente solo.

La guerra no es civilizada. Eliges un bando y lo defiendes. Atacas. Haces daño, te lo hacen. Luchas y luchas y luchas. ¿Con qué fin? ¿Contra qué estamos luchando? ¿Para qué luchamos? ¿Cuándo es el momento de parar ese sinsentido y sencillamente rendirte?

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 15.

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