Reunidos

¡Buenas tardes, queridas y queridos!

¿Cómo lleváis el fin de semana? Yo estaba inmersa en el temario de Adultos II, pero he decidido hacer una pausita para desconectar y de paso compartir con vosotros un nuevo monólogo. No me tengáis en cuenta el abandono al que os he acostumbrado, es que no está siendo un principio de año fácil para mí. Sé que sabréis entenderlo…

Lo bueno es que lo que estoy estudiando me sirve para hacerme un poco de terapia a mí misma y poner las cosas en perspectiva. Eso y la cantidad de gente increíble que está siempre a mi lado y para quienes no puedo tener más que palabras de agradecimiento, ya sabéis quiénes sois y lo mucho que os quiero ❤️

Ahora toca volver a chapar, que tengo los exámenes a la vuelta de la esquina, pero antes os dejo con Forest Blakk y su Put Your Hands Up para acompañaros en un monólogo que nos habla de cómo hay veces que, por más que tratemos de ignorar algunos problemas, no desaparecerán si no los resolvemos. Que tengáis una feliz tarde de sábado.

 

En los albores de la medicina, los médicos hablaban de la curación como una reunión. Al cerrar a un paciente, conectamos tendones, reparamos un hígado, reunimos el tejido… recuperando lo que había antes. Con suerte es una reunión feliz. Todo se complica si no lo conectamos bien, o peor, si reunimos dos cosas que estaban mejor separadas.

Hacemos lo posible por reunir las células y el tejido sanos. Si lo hacemos bien, hay otra reunión: la de los pacientes con sus familias, sus seres queridos, sus vidas. Esas reuniones también son difíciles. Si tenías problemas antes de entrar en el quirófano, no desaparecerán cuando te cures. Algunas cosas mejorarán, otras empeorarán. Cuando bajas la guardia, puedes tomar un camino peligroso.

Anatomía de Grey, temporada 16, capítulo 3.

Vuelta a la acción

Último día de este 2019 que ha sido un año tan agridulce para mí. No haré balance, creo que no sirve de mucho. Pero sí voy a hacerme unos cuantos propósitos que comparto aquí con vosotros.

Para 2020 quiero ser capaz de priorizarme cuando lo necesite sin sentirme culpable. Hacer que los míos se sientan más queridos (aunque no os lo creáis, no soy el ser más expresivo del mundo). Quiero poder decir no sin remordimientos. Quiero permitirme cometer errores y aprender de ellos. No exigirme tanto, no juzgarme tan duramente ni hacerlo tampoco con el resto de la gente. Me gustaría tener más presente que si los demás se comportan de una determinada forma es porque han aprendido a hacerlo así y no saben otra manera. Ponerme más en el lugar de los otros sin perder de vista que yo también soy importante.

Quiero no estar obsesionada con lo que marca la báscula o con la talla de ropa. Aprender muchísimo de todo lo que estoy estudiando en el cole para, cuando termine, poder ayudar a quien lo necesite. No obligarme a acabar series o libros que no me gusten. No perder el tiempo con cosas absurdas. Quiero seguir caminando al lado de mi marido, mi familia y toda esa gente bonita que siempre está a mi lado sin importar los kilómetros y los husos horarios que nos separen. Y, sobre todo, quiero que el próximo 31 de diciembre no falte nadie en la cena. En definitiva, quiero ser un poquito más feliz.

Y ahora os dejo con un nuevo monólogo de Anatomía de Grey que es muy congruente con mi estado de ánimo. Nos acompaña Andy Grammer con este precioso tema llamado Don’t Give Up On Me.

Os deseo una noche muy especial y un año nuevo mejor aún.

Cuando enfermamos, nuestros cuerpos lanzan una defensa coordinada, la respuesta inmunitaria. Si se detecta un germen, un equipo de glóbulos blancos, proteínas y sustancias químicas lanzan un ataque. Esas células atrapan a los invasores y se aferran a ellos destruyéndolos. O, al menos, es lo que deberían hacer. La capacidad del cuerpo para volver depende de lo que tengas para luchar y de tu fortaleza.

Tras haber estado enfermos, nuestros cuerpos se acuerdan. Aprendemos del pasado y desarrollamos herramientas para adaptarnos. Cuantas más veces superemos algo, mejor podremos afrontarlo si vuelve a pasar. Nuestros cuerpos están listos para contraatacar, o eso creemos. A veces lo desconocido lo libera todo.

Anatomía de grey, temporada 16, capítulo 2.

Nada a lo que aferrarse

¡Buenos días, amiguitas y amiguitos! Sí, he escogido para volver al blog justo el día en que cumplo 35. Dios, qué crisis, ya me veo enfilando la cuarentena y me dan los siete males. Aun así, me encanta que llegue el 26 de noviembre, no lo voy a negar. Aparte de los mensajitos, las llamadas y los mimos en general, tengo la sensación de empezar algo nuevo y los principios me parecen emocionantes, aunque a veces asusten un poco.

El año que dejo atrás ha sido a la vez de los más especiales y duros que he vivido. Ha habido cosas increíbles, como casarme con el amor de mi vida rodeada de toda nuestra gente, o esa pedazo de luna de miel, los preparativos… También personas bonitas que han llegado para quedarse y compensar por quienes han decidido que nuestros caminos se separaran. Las partes malas entended que me las ahorre. Al final todo sirve para aprender y para seguir con más fuerza.

Si me seguís en redes sociales sabréis ya que he vuelto al «cole». A pesar de que en un principio parecía imposible conseguir plaza, en septiembre empecé el Máster de Psicología General Sanitaria. Quiero pensar que me está sirviendo no solo para abrirme más opciones de futuro sino también para comprenderme mejor a mí misma y a quienes me rodean. (Nota: no ha habido forma humana de hacer que este párrafo quedase justificado, sorry).

No os puedo contar mucho más. Que gracias por hacerme saber que echabais de menos los monólogos de Anatomía de Grey, que espero que los estudios me permitan sacar un hueco todas las semanas para compartirlos con vosotros pero que si no lo consigo, no me odiéis por ello, y que si vais al día con la temporada 16 la estéis disfrutando tanto como yo. Sigo boquiabierta con la mid-season finale y no sé cómo voy a aguantar hasta finales de enero. Para este primer episodio llamado Nada a lo que aferrarse, nos acompañan Mumford&Sons con su Guiding Light.

Feliz semana ;)

Los órganos del cuerpo humano tienen funciones muy distintas. Las células que los forman actúan independientemente del resto. En un cuerpo sano, las células aparentemente independientes dependen de que las otras funcionen. Porque cuando un órgano no funciona, los otros no pueden hacerlo por mucho tiempo. 

Igual que los órganos son codependientes para sobrevivir, los seres humanos también. Los estudios demuestran que la felicidad depende de que nuestras relaciones funcionen y de que crezcan. A veces lo mejor es soportar el peso del otro y aliviar el dolor mutuo. Y cogernos las manos en la oscuridad.

Anatomía de Grey, temporada 16, capítulo 1.

Nos vemos en unos meses…

Queridas y queridos:

Sé que no esperabais este post y es que, si todo va según lo previsto, ahora mismo estaré llegando a mi propia boda. He dejado esto programado con bastante antelación así que crucemos los dedos ;)

Como sabéis, la semana pasada publicaba el monólogo del último episodio de Anatomía de Grey emitido hasta la fecha, así que hasta que se vuelvan a emitir nuevos capítulos doblados (imagino que hacia mediados de octubre), servidora se toma un descanso del blog. Me hace falta desconectar y no estar pendiente de lo que casi considero ya más una obligación que algo que hacía porque me gustaba, y es que han sido más de seis años publicando cada semana. Espero que lo entendáis.

Ahora os dejo, voy de camino al que será uno de los días más especiales de mi vida, pero antes quiero daros las GRACIAS por haber estado del otro lado leyendo lo que os contaba. Os dejo una canción de despedida y nos seguimos leyendo en Twitter o Instagram. ¡Que tengáis unos meses muy felices!

 

 

Lánzate a la niebla

Ya sí que sí, gente. Hemos llegado al último capítulo de la temporada 15 de Anatomía de Grey y la verdad es que, aunque he echado en falta a muchos personajes que han ido muriendo o marchándose a lo largo de los últimos años, esta temporada me ha parecido más fiel a la esencia de la serie. ¡Qué ganas de ver lo que nos depara Shonda para la decimosexta!

Y sí, FALTA UNA SEMANA PARA LA BODA. Estos últimos días he estado bastante insoportable, debo confesar. Los nervios y la cantidad de cosas pendientes están haciendo mella pero ya no queda nada, un último empujón. Y luego ya a disfrutar del día y de la luna de miel, que ahora mismo la visualizo y me da fuerzas ;)

Os dejo un monólogo que sé que le va a llegar adentro a dos amigas que están viviendo un momento complicado e incierto en sus vidas. Sois unas campeonas y me siento superorgullosa de vosotras, chicas. Nos acompañan Reuben And The Dark x AG con esta versión de la maravillosa canción What A Wonderful World. Feliz fin de semana a tod@s!!!

Miedo insuperable. Dolor insuperable. Injusticia cruel. Como cirujanos nos enfrentamos a ello a diario. Diagnóstico imposible. Tragedia familiar. Mortalidad inminente. Afrontamos la vuestra mientras afrontamos la nuestra. Y a veces en pleno trance, en el peor momento, estamos tan perdidos como vosotros.

Cuando no hay un camino claro solo podemos echar a andar. Solo podemos dar el siguiente paso en firme, y luego el siguiente. En la oscuridad, en la niebla, solo podemos avanzar a tientas y confiar en que al final llegaremos al otro lado.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 25.

Atraída por la sangre

¡Buenas noches, bonitas y bonitos! Un dolor de cabeza mastodóntico, producto de un exceso de vino blanco ayer, ha hecho que casi se me olvide poner el post ¡y eso que es el monólogo del penúltimo episodio!

Ya sólo nos quedan dos semanas para la boda :) Seguimos organizando el viaje, que ya sabéis que me encanta llevarlo todo superplanificado, lo cual no quiere decir que no dejemos margen a la improvisación, pero me da seguridad tenerlo bien atadito por si las moscas.

Esta semana me toca ultimar cosas por Madrid y luego ya me iré al pueblo a seguir avanzando. ¿Vosotros qué tal, ya de vacaciones? ¡Contadme qué planes veraniegos tenéis!

Os dejo ya, que vamos a ver una peli. Eso sí, antes de nada aquí tenéis el monólogo junto a un tema de Wildwood Kin que se llama Hold On. Feliz noche de sábado!

Cuando un paciente está muriendo en la mesa, el cirujano debe continuar pese a todo. Si tienes ganas de orinar, te aguantas. Si te han roto el corazón, lo ignoras. Si estás sufriendo un aborto y a tu marido le han disparado, ya os acordáis. La esperanza de poder salvar al paciente nos hace superar los peores momentos de nuestras vidas.

En muchas ocasiones querrás abandonar, pero no puedes dejar que el miedo te detenga. Aun cuando te sientas atrapado o creas que no se ve el final y las cosas vayan más rápido de lo que puedes asumir. Aun cuando parezca que todo está perdido.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 24.

Lo que hice por amor

¡Buenas tardes ya! ¿Qué tal va el comienzo de julio? Por aquí estoy solita en casa, porque dear future husband está en Gijón, en el Festival Metrópoli Comic Con, así que servidora va a aprovechar para seguir moreneando si las miles de cositas pendientes de la boda me lo permiten, que hoy (a tres semanas del día B) estoy un poquito saturada…

Es que parece que es imposible avanzar, os lo juro. Cosas que no se pueden cerrar del todo porque hay gente que aún es duda, o porque no se pueden comprar hasta el último momento, o porque tienen su proceso… Y encima, organizar algo así a distancia complica bastante el percal. Lo único que me tranquiliza es que ya tengo más planificado el viajecito, que no sé por qué pero estaba superatascada con esto y ya he conseguido quitarme el bloqueo mental.

Antepenúltimo episodio antes de terminar la temporada y habla de la química del amor ;) Nos acompaña Florrie con este Borderline. ¡Feliz sábado!

Hay sustancias químicas que producen nuestros cuerpos cuando nos enamoramos. La feniletilamina es una anfetamina natural, nos pone en alerta. La dehidroepiandrosterona produce una sensación inexplicable de bienestar. La oxitocina es la hormona del apego y estimula la secreción de dopamina, estrógenos y LHRH. Esta cadena de hormonas y neurotransmisores placenteros suelen ir acompañados de malas decisiones. Es normal que se diga «locamente enamorado».

Cuando nos enamoramos la corteza prefrontal, donde tomamos las decisiones racionales, se queda en reposo. Y la amígdala, que activa nuestras defensas, se coge la baja. Eso nos hace vulnerables a asumir riesgos. Cuando nos dejan sin nuestras protecciones neuronales quizá nos encontremos en sitios peligrosos a los que normalmente nunca iríamos.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 23.

Patas arriba

¡Buenas tardes! Que ya la hora que es, no procede decir otra cosa. ¿Sobrevivís a la ola de calor? Y no, esto no es un verano al uso, estas temperaturas en junio no son muy normales. Yo confieso que lo llevo bastante mal, no hay quien descanse en condiciones y me paso el día renqueando, pero bueno…

Ahora voy a comer y a preparar una maleta pequeña porque justo después nos vamos a Toro a celebrar el cumple de mi mami que es el lunes, así que no me lío. Os dejo con este tema de Lewis Capaldi que se llama Grace. ¡Feliz finde abrasador!

Por término medio, un corazón late setenta veces por minuto. En ese mismo período pestañeamos entre diez y quince veces, tragamos una e inspiramos unas veinte. Nuestros corazones laten, nuestros pulmones respiran, nuestros cuerpos nos mantienen vivos y no nos percatamos. Lo damos por sentado.

Muchas cosas funcionan sin que reparemos en ello. Esperamos que todo acabe bien y muchas veces ocurre. Nos preocupa el futuro y pensamos en el pasado. Y nos perdemos lo que tenemos delante. Damos por sentado lo que está bien, es fácil, funciona. Hasta que las cosas ya no funcionan. Es normal pero podemos hacerlo mejor porque recibimos pequeños regalos cada día. Y debemos apreciarlos al máximo mientras podamos.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 22.

La oveja negra

¡Buenos días, gente bonita! ¿Qué tal lleváis el primer finde de verano? Yo estoy haciendo tiempo antes de bajarme a morenear un rato, aunque la verdad es que me da bastante pereza. Menos mal que me bajo el libro y así me entretengo, porque esta piscina está gélida (mucho calor tiene que hacer para que me dé yo un remojón) y tirarme al sol sin más me aburre soberanamente. Pero soy de melanina vaga o inexistente y voy a necesitar bastantes horas para estar un poco tostadita y no parecer la novia cadáver.

Esta tarde tenemos plan chulo y mañana la agenda vacía, así que día de relax. Antes de poner el monólogo, quiero dedicarle este post a tres personas muy bonitas: a mi prima Elena, que cumple añitos hoy, por ser la mejor creadora de escape rooms de la historia y porque muchos de los recuerdos más felices que tengo son a su lado; a María, que cumple mañana, por su arte y por sacar tiempo para mí siempre que vamos a Sevilla; y a Olaia, que cumple el lunes, por ser otra de esas amigas que están en mi vida prácticamente desde que me alcanza la memoria. A las tres, os deseo el más feliz de los cumpleaños y que el universo os regale todas las cosas maravillosas que os merecéis.

Y ahora sí, os dejo con el monólogo de este sábado junto con un temazo de Crystal Fighters que se llama Wild Ones y que da un buen rollo impresionante. ¡Disfrutadlo y feliz finde!

Casi todas las células humanas se reproducen cíclicamente. Cada año se regenera hasta el 10 % del corazón. Los glóbulos rojos cada cuatro meses. Las células de la piel cada dos semanas. Pero las neuronas, las células del cerebro y de la médula, no se regeneran.

En las condiciones adecuadas las neuronas pueden recuperarse. Si se apartan de las operaciones normales y se centran en la curación pueden regenerarse. Es humano querer arreglar lo roto. Quizá no podamos reproducir lo que hemos perdido, pero haremos crecer algo nuevo. Es un proceso largo pero ocurre. Lento pero seguro, hasta tener lo que necesitamos.

Anatomía de Grey, temporada 15, capítulo 21.

El pack completo

¡Buenos días! ¿Cómo llevamos este finde? Yo tomándomelo muy relajadamente: avanzando cosas de la boda, en el gym, terminando un libro, poniéndome al día de series… Y ahora me voy a pintar un poco el ojo, que he quedado con unas amigas para pasar el sábado de terraceo. Todavía no me he animado a empezar la Operación Conguito 2019 porque hace un poco de fresqui para tomar el sol, a ver si mañana… Que estoy que perfectamente podrían cogerme para un anuncio de Neutrex.

Como os contaba el finde pasado, estuve en mi tercera despedida (la cuarta, si contamos la improvisada) y ¡qué pasada! Mis amigos me llevaron a una casa rural en un pueblo de Ávila y hubo de todo, hasta me hicieron una cena de misterio con escape room. ¡Muy muy chula! La verdad es que las palabras de agradecimiento para todos se me quedan cortas porque esos cuatro findes han sido superespeciales y los recordaré siempre.

Se va acercando el final de la temporada 15 de Anatomía de Grey, ya llegamos por el vigésimo episodio… ¡Ay, que esta serie no se acabe nunca! Ya sabéis que dentro de cinco sábados pondré el último monólogo y me cogeré vacaciones del blog hasta que mis doctoras y doctores favoritos vuelvan a principios de octubre con nuevos capítulos doblados. Hoy nos acompaña un temazo de Bishop Briggs que se llama The Fire. ¡Feliz sábado, bonit@s!

Si nos dan la opción, preparamos las operaciones durante días. Estudiamos, practicamos… Lo repasamos todo una y otra vez. Tratar a un paciente se parece al matrimonio: llegamos a conocerlo en profundidad. Nos confían sus vidas y juramos protegerlos y cuidarlos. En la salud y en la enfermedad. En la prosperidad y en la adversidad.

En la salud y en la enfermedad, se dice. Suena definitivo, vinculante. Pero significa que debes estar ahí. Que debes desear estar ahí. Para lo que venga. No lo sabemos. Todo podría salir como queremos. Como debería ser. O podría ser mucho peor.

Anatmía de Grey, temporada 15, capítulo 20.