Cosas que perdimos en el fuego

¡Buenos días, my darlings! ¿Qué tal se presenta el fin de semana? Yo estoy en el pueblo de mi mamá porque tenemos celebración familiar con cenita y esas cosas. La familia por parte de mi abuelo materno es bastante extensa y no hemos tenido oportunidad, hasta la fecha, de conocernos. Faltará mucha gente pero creo que es un buen comienzo y espero que se convierta en costumbre de esas que se repiten con cierta frecuencia. ¡Olé esos Piñones!

Os cuento también que estoy muy contenta porque ayer me tocó el libro del que os hablaba el jueves: Konets, de César Pérez Gellida. Oye, cómo me lo paso con las Yincaneras, qué tarde tan divertida en Twitter. Si os gusta la lectura os recomiendo que echéis un ojo a la iniciativa (en los Twitter de Montse, Ana y Carmina podréis saber más) para participar en esta lectura o en las siguientes.

Y ahora os dejo con el monólogo de hoy, que quiero dedicarle a mi amiga Raquel por su cumple. ¡Felicidades, preciosa! Nos acompaña una preciosa canción de Ezra Vine llamada Celeste. Disfrutad mucho del finde!

Un clavo se saca con otro. En medicina se hace constantemente. Abrimos para reparar heridas. Hacemos daño para curar. Atizamos el fuego. Jugar con fuego es peligroso.

Cuando encendemos la cerilla, creemos que controlaremos el fuego. Nos gusta pensar que controlamos. Pero el fuego es muy difícil de contener y, cuando crees que lo has extinguido, se reaviva, toma aire y arde con mucha más fuerza que nunca.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 8.

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Algo contra ti

Con la llegada del otoño, los vendimiadores recogen los racimos de uva que cuajan las vides y comienza el proceso de elaboración del vino. Esta tradición, la Vendimia, se conmemora anualmente en mi pueblo y suele coincidir con la festividad de la Virgen del Pilar. Durante estos días, y desde hace algunos años, se organiza un mercado medieval con puestecillos de comida y de artesanía de todo tipo, actividades en torno al protagonista de las fiestas (el vino), etc. El momento cumbre es el desfile de carros que se celebra el domingo.

Desfile de carros. Foto de Rocío Gato Photography

Como es el primer sábado desde hace muchos meses en el que no tengo que preocuparme por nada del curso, que acabé ya el jueves, voy a ponerme moni y a disfrutar de este finde en Toro, que además de tener a mi chico conmigo, hoy vienen dos amigos y me apetece un montón pasar el día con ellos.

Así que os dejo este monólogo que habla de los prejuicios que nos formamos a veces (y que nos impiden avanzar y aprender). Yo tengo muchos, y me siento orgullosa cuando soy capaz de dejarlos a un lado para descubrir cosas que, si no, me habría perdido. Nos acompaña Janet Jackson con este Shoulda Known Better. Que tengáis un finde maravilloso, sed felices! ;)

A los cirujanos nos enseñan a buscar problemas, a preguntarnos qué le pasa a alguien nada más verlo. Nos enseñan a prever lo peor. Cuando tu trabajo es curar a la gente, siempre tiendes a pensar en lo peor.

Es difícil enfrentarse a ciertos prejuicios. Es importante no tener ideas preconcebidas, así aprendemos y crecemos. Así progresamos. Hasta que las tenemos y dejamos que nos dominen. Hasta que sucumbimos a lo que nos parece correcto o a lo que nos satisface en ese momento. Incluso entonces, en el fondo de nuestro ser, sabemos que nos arrepentiremos.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 7.

El yo que nadie conoce

¡Buenos días, amigüitos! ¿Qué tal se presenta el finde? El mío muy tranquilo y dedicado casi en exclusiva a hacer el examen del curso, que tengo de límite hasta el viernes próximo para entregarlo (es hacer un presu y una traducción bastante tocha) y voy como el culo. Estos días, con todo el conflicto de Cataluña, he leído muchas cosas sobre qué significa ser español. Y empiezo a pensar que, más allá de banderas y territorios, lo que verdaderamente llevamos en nuestro ADN patrio y cañí es esto de dejar las cosas para el último momento. Bromas aparte, no sé cómo me las apaño pero siempre me pasa lo mismo. Y mira que trato de organizarme, utilizo apps como Trello y así, pero a veces tengo una facilidad para desconcentrarme y procrastinar que me asombro a mí misma.

Así que hoy vais a perdonar que no me extienda mucho. Quiero dejar esto finiquitado cuanto antes para poder madurarlo y repasarlo antes de la entrega. Por cierto, aunque también voy fatal con mi seriefilia, sí he podido sacar un hueco para los 3 capis emitidos ya de la nueva temporada de Anatomía de Grey y JO-DER! A ver si hoy puedo ver también Scandal o How to get away with murder. Y dedicar un rato a la lectura, que he comenzado a participar en mi primera lectura simultánea con mis yincaneras y estamos a tope con Por encima de la lluvia, de Víctor del Árbol. Llevo poquito, apenas 100 páginas, pero qué pasada, cómo escribe este hombre.

Os dejo un cover del exitazo de Britney Oops, I did it again a cargo de Freedom Fly para acompañaros en la lectura del monólogo que, en fin, a mis queridas chicas les va a dar que pensar seguro. ¿Cuál es vuestro yo que nadie conoce? ;) ¡Besos y sed buenos! 

Según su familia, este hombre no era fumador. Lo cierto es que fumó dos cajetillas al día en su coche durante 20 años mientras su mujer y sus hijos dormían. A veces, la vergüenza del paciente es su gran problema, intentan ocultarlo. No puedes esconderte de un cirujano, el cuerpo no miente. La verdad está aquí, a la vista de todos. Y no necesita pronunciar ni una palabra.

Dicen que la vergüenza controla la conducta humana. Tiene que ver con la imagen que tenemos de nosotros. Pero no puedes esconderte y el cuerpo no miente. La verdad está a la vista de todos. La vergüenza puede atragantarnos, matarnos, puede pudrirnos desde dentro. Si se lo permitimos. No dejéis que os pase.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 6.

Rock&roll de los viejos tiempos

Buenos días, queridos! Qué tal el finde? Nerviositos por el 1-O? Yo estoy bastante saturada con el tema, al margen de que me parezca que tanto por un lado como por el otro se han hecho las cosas fatal. Pero como no tengo una opinión clara ni bien fundamentada sobre este asunto, mejor no digo más, que es bastante farragoso y no estoy yo aquí para exaltar los ánimos de nadie.

Como ya os comentaba el miércoles, este finde me he venido a Castronuño a las fiestas de San Miguel así que os dejé el post programado, no quisiera yo decepcionar a mis hordas de fanses. Qué va, sois poquitos pero cada vez que me comentáis por Twitter o en el blog me hace una ilusión que no os podéis hacer una idea!!!

Por cierto, estoy deseando ver el capi de la nueva temporada, que se estrenó el jueves en Estados Unidos. ¿Qué les deparará el destino a mis queridos doctores este año? Ay, Shonda, no me hagas sufrir mucho!!

El monólogo de hoy habla de salir de la zona de confort (expresión manida donde las haya, ya lo sé). Nos acompaña un tema de Holychild llamado Running Behind. Disfrutadlo!

Quizá os sorprenda: las clases de anatomía incomodan a los cirujanos. Nos forman para recomponer cuerpos, preferimos los tejidos vivos. Cuando un cirujano tiene frente a sí tejido muerto, significa que algo va muy mal.

Hay algunas cosas en la vida que no se pueden evitar. Por incómodos que nos hagan sentir. A veces, tiene su recompensa salir de tu elemento. Hasta cuando sólo pensarlo nos produce arcadas. Aun cuando lo único que queremos es salir corriendo. Por eso, a la gente le gusta decir que lo que no te mata te hace más fuerte. Pero a veces la gente no sabe de lo que habla.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 4.

Te elijo a ti

Buenos días, queridos. Ayer le dimos la bienvenida al otoño, mi estación favorita (sí, soy de esas), pero fue un día complicado a muchos niveles. El sábado tampoco ha empezado muy bien, pues recién levantada he recibido una mala noticia: una persona, de esos amigos que perdí, ha fallecido víctima de un cáncer. Qué asco que esta enfermedad se lleve a tanta gente, y encima tan joven. Pero, sinceramente, no tengo sensación de pérdida, ¿cómo tenerla cuando este amigo dejó de formar parte de mi vida hace tantos años? De hecho, creo que la última vez que lo vi fue hace 5. Es muy triste, pero es así. Que la tierra te sea leve y puedas descansar allá donde estés.

Cambiando de tema, el jueves tuve mi primera experiencia runner Chispas (bueno, hace meses salí yo sola pero no llegué ni a la puerta de la calle casi). Mi amigo Alber, que es un gran aficionado, me acompañó y me ofreció algunos consejos. Y la verdad, pensé que lo iba a hacer peor, me imaginaba como Phoebe cuando sale a correr con Rachel en ese capi de Friends. ¡Pero no fue tan mal la cosa! Así que a ver si poquito a poco le voy cogiendo el gustillo, y entre la zumba, correr y lo que haga en el gimnasio y la piscina voy recuperando la forma física, que estos meses de parón me han dejado un poco hecha polvo.

Así yo corriendo…

Ahora os dejo, que tengo que seguir avanzando con el curso. Ya estoy en la recta final y pronto empezaré el siguiente. ¡¡Así que toca ponerse las pilas!! No voy muy mal, pero en esta mañana quería dejar entregado un texto que es un poco complicado y rematar otras cosas antes de ponerme con el examen.

El monólogo de este sábado habla de… bueno, mejor leedlo. Yo tengo muy claro lo que elijo. Nos acompaña el maravilloso Beck con un tema titulado Waking light. Que disfrutéis mucho del finde!!

El cuerpo es un cúmulo de posibilidades. Cada vez que abrimos uno, nos enfrentamos a una serie de decisiones. Algunas las toman por ti. Pero, la mayoría de las veces, la cirugía es un Elige tu propia aventura.

Cuando afrontas las decisiones más difíciles, todo depende de ti. ¿Qué puedes aceptar? ¿Qué puedes dejar atrás? Para bien o para mal, debes decidir por qué estás dispuesto a luchar. Tú decides.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 3.

Con la cabeza bien alta

¡Buenos días de sábado! ¿Cómo estáis? Espero que disfrutándolo mucho o con previsión de ello :) Y eso no incluye necesariamente hacer grandes planes, sino lo que a uno le haga feliz, que puede ser perfectamente pasarse el día en pijama leyendo o dándose un atracón de capis de vuestra serie preferida. Yo he dejado la entrada programada porque este finde lo pasamos en Sanabria, y como no sabía si iba a tener cobertura (el WIFI quedaba descartadísimo) y no quería faltar a mi cita, pues post programado aunque no sea muy fan de esto.

Hoy tenemos un monólogo que habla de la necesidad de alguien que dirija un equipo para que todo funcione bien. Nos acompaña un cover de Since U Been Gone, la canción de Kelly Clarkson versionada por Ian Keaggy. Espero que os guste!

El cuerpo tiene unos once sistemas de órganos, todos haciendo cosas distintas al mismo tiempo. Para que el cuerpo funcione o para que estemos vivos, necesitan una voz, un líder, una autoridad. En el cerebro, esa función la desempeña la glándula pituitaria. Percibe las necesidades del cuerpo antes de que se produzcan, trabaja sin descanso. La glándula pituitaria se comunica con las demás ordenándoles cuándo producir las hormonas que necesitamos para funcionar. Se encarga de que todo se desarrolle con normalidad, en perfecto orden. Es innegable, tiene la tarea más complicada.

Sin un líder, la maquinaria se desequilibra. Es simple: si el cerebro funciona, el cuerpo le escucha. Los miembros quieren sosteneros, los pulmones quieren respirar, el corazón quiere latir, pero ninguno de ellos funciona sin el cerebro. El cerebro los sostiene a todos. Como un jefe.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 2.

Mazo

¡Buenas tardes, queridos! ¿Qué tal el sábado? Yo no estoy haciendo otra cosa que perrear, la verdad. Me levanté a las doce menos diez de la mañana, con eso os lo digo todo. Y qué bien sientan también estos días, con el ajetreo que suelo llevar siempre… ¿No os parece?

El post de hoy, aunque tardío, quiero dedicárselo a dos amigas muy bonitas que cumplen años: Andrea y Thais. ¡Que estéis teniendo un día muy especial!

Y ahora ya os dejo con el monólogo, el primero de la duodécima temporada. ¡En unos días empieza la decimocuarta y estoy ya impaciente! Eso sí, en menos de un año me voy a quedar sin monólogos y nos va a tocar esperar al estreno de la siguiente temporada (si es que la serie renueva, claro está).

Nos acompaña una canción de Coleman Hell llamada Take Me Up. Disfrutad del post y del finde!

Quizá estéis pensando: “ya he estado aquí antes, me resulta familiar, lo tengo trillado”. Quizá os preguntéis: “¿Qué hacemos aquí?”. Estáis a punto de descubrir que todo ha cambiado.

Quiero que os fijéis con atención en el cuerpo que tenéis delante. No tiene nada de especial, es sólo un cuerpo. ¿Por qué estáis aquí? ¿Qué es diferente? ¿Qué ha cambiado? Mi respuesta es vosotros. Habéis cambiado vosotros. Quiero que olvidéis todo lo que creéis saber de anatomía. Y que miréis esos cadáveres como si nunca hubierais visto un cuerpo humano. Coged los bisturíes, ponedlos bajo la apófisis sifoides, presionad con firmeza, sin remordimientos, y comencemos.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 1.

Tú eres mi hogar

¡Hola, amigüitos! ¿Qué tal va el sábado? Yo me he levantado tardísimo, creo que mi cuerpo necesitaba reponerse de los madrugones de la primera semana de curro… Tampoco ha sido tan mala, excepto el viernes. Todos los viernes se convierten en un drama, no entiendo por qué pero es como una regla no escrita. Los clientes despiertan del letargo en el que han estado sumidos durante la semana y se dan cuenta de que necesitan todo para ya. Así que bueno, ya tenemos asumido que para desbloquear el logro Fin de semana tenemos que pasar por ese nivel difícil que es el Viernes de trabajo.

Antes de dejaros el monólogo de hoy, con el que cerramos temporada, quería comentar con vosotros una cosita que he visto en Twitter. Hace algunos días, Juan Gómez-Jurado, que es uno de mis escritores favoritos, compartía una imagen en la que una madre italiana trataba de incentivar el hábito de la lectura en sus hijos con un ingenioso truco. Y no creeréis lo que pasó… (bueno, mejor leed el pequeño artículo de Juan):

Efectivamente, le cayeron críticas por todas partes. Que si el WIFI es más importante que la lectura (madre mía, lo que hay que ver), que si no se puede obligar a alguien a que le guste leer… Yo apoyo 100% el razonamiento de Juan, ya que leer es básico para el desarrollo del lenguaje (que a su vez es esencial para el del pensamiento). Sí estoy de acuerdo con algunos comentarios en que cuando te obligan a leer algo lo disfrutas menos. Las lecturas que nos mandaban en el cole no fueron, a mi parecer, las más adecuadas para hacer que nos picase el gusanillo lector. Por muy obras maestras de la literatura universal que fuesen. Cuando tienes 10 o 12 años, lo que esperas de un libro es que te entretenga, te enganche, te resulte divertido. Y me vais a perdonar pero ¿el Lazarillo de Tormes? No, gracias. Lo leí para hacer el trabajo obligatorio y fin.

Profes de hoy en día, que tenéis la capacidad de cambiar las cosas, escoged varios libros que tengan buena acogida entre el público infantil y dadles a elegir entre ellos a los peques en clase… Y padres, es difícil que los niños adquieran este hábito si no lo ven en vosotros, ¡predicad con el ejemplo!

En fin, ya sabéis lo importante que es para mí la lectura, así que no os voy a dar más la brasa. Os dejo el monólogo de hoy, que habla de quienes forman el hogar de uno. Inevitable acordarme de ese bichito peludo que era mi casa y ahora me cuida desde el puente del arcoiris, y de esa persona que hace que estas cuatro paredes sean un hogar.

Nos acompaña un cover de Running on Sunshine de Golden Age. ¡Disfrutadlo, y el finde también!

En el colegio alguien me dijo que yo venía de un hogar destrozado. Lo decían cuando tus padres se divorciaban, aunque su divorcio fue lo menos destructor que hicieron. Cuando oí eso de niña, me pregunté si en los hogares destrozados vivía gente destrozada. Era una tontería,  pero sólo era una niña. Pero, hasta hoy, aún me lo pregunto.

Puedes construir una casa con cualquier cosa, hacerla lo fuerte que quieras. Pero un hogar es mucho más frágil. Un hogar está hecho de la gente a la que metes en él. La gente puede estar destrozada, claro, pero todo cirujano sabe que eso puede arreglarse. Que las heridas se curan. Que, por mucho que oscurezca, el sol volverá a salir.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 24.

El tiempo se detiene

Último sábado de vacaciones. Ojalá pudiera hacer honor al título del post y ser capaz de detener el tiempo para que no llegase el lunes, pero me temo que no va a ser posible. Todo lo bueno se acaba, amigos… O quizás algunos no hayáis podido disfrutar aún de vuestro merecido descanso. Siempre he pensado que cogerse unos días en septiembre, cuando todo el mundo ha vuelto, es una gran idea, pero no sé si sería capaz de esperar tanto.

En fin, aquí os dejo el monólogo de hoy, que corresponde al capítulo 23. El 22 está dividido en dos partes pero no tienen monólogo, sólo una especie de conversación de Ellis Grey. Tampoco admito reclamaciones si os hace rayaros, ese tema lo lleva directamente la señora Rhimes. Nos acompaña una versión de uno de los temas principales de la primera temporada. Se llama Portions for foxes y este cover es de Pr0files.

¡Sed buenos y felices!

El tiempo se para cuando estás en un quirófano. Te acercas a la mesa, evalúas al paciente, coges el bisturí y luego te metes en una burbuja. Estás tú y tu operación, y lo demás no importa: no hay tiempo, ni dolor ni agotamiento. Nada. También pasa en la vida, cuando ocurre algo grave, una tragedia. Te bloqueas. Te retiras a tu burbuja. Durante lo que parece un segundo, hasta que miras arriba y te das cuenta de que ha pasado un año.

¿Cómo puedes volver al mundo? Te asusta. El tiempo se paró y ahora va a toda prisa. Estás buscando un salvavidas, algo que te dé esperanzas. Pero ¿estás preparado para dejar tu pequeña y feliz burbuja y volver a un mundo cegador, sangriento y terrible? ¿Estás preparado para lograr lo imposible?

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 23.

Cómo salvar una vida

Aquí estamos. Llegó el momento decisivo. El episodio en el que a los fans de Anatomía de Grey se nos rompió el corazón para siempre. Si no sabéis a qué me refiero y tenéis intención de verlo, no sigáis adelante, SE AVISAN TODOS LOS SPOILERS DEL MUNDO.

Aún recuerdo cómo me enteré de la muerte de Derek: por el Facebook oficial de la serie. A la mañana siguiente de la emisión del episodio. ¡Seguidores que no viváis en USA, jodeos, que ya os destripamos el capi nosotros mismos! Ese viernes no podía esperar a salir del trabajo para verlo. Lloré a mares. Casi tanto como cuando lo revisioné hace poquito para compartir el monólogo con vosotros…

¡Qué muerte tan absurda! Tan evitable que te entra una rabia inmensa con los médicos ineptos del hospital donde le atienden, con Meredith por no montar un pollo más grande, con el idiota que conducía el coche que provocó el primer accidente que hizo a Derek detenerse para prestar socorro… Este personaje se merecía otro final, una puerta abierta, algo que nos dejara un resquicio de esperanza. ¡Maldita Shonda!

Hoy, para acompañarnos, he escogido tres canciones en lugar de una. La primera es un tema de The Fray que da nombre al episodio y que para mí es indisociable de la serie: How to save a life.

También este precioso cover que hace Erin McCarley de Into The Fire, la canción de Thirteen Senses que suena durante la primera operación que Derek y Meredith realizan juntos, en el capítulo 1. Así como curiosidad os cuento que tengo la original como tono de llamada en el móvil ;)

Y, por último, otro de los temas que en mi cabeza siempre irá asociado a Anatomía de Grey y que suena mientras Meredith se despide de Derek. Es Chasing Cars, versionado por Sleeping At Last (la canción original es de Snow Patrol). No lloréis mucho. Yo no estoy llorando, ¿eh? Es que se me ha metido algo en el ojo… Sed buenos ;)

Cuando tenía cinco años, mi madre me perdió en un parque. No lo recuerdo bien, estaba montada en un tiovivo y, de pronto, ella ya no estaba. No recuerdo cómo la encontré, ni cómo volví a casa. Sólo recuerdo lo que pasó después. Me dijo que no me preocupara y que todo iría bien. Es curioso cómo funciona la memoria, las cosas que recuerdas vagamente y las que nunca olvidarás. El tiovivo no deja de girar.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 21.

BONUS TRACK: Os dejo un vídeo que me chifla. Es obra del canal de televisión Divinity, que emite en abierto la serie en España. Aúna muchas de las escenas más memorables de Derek y Meredith, y al final tiene un pequeño guiño a los espectadores. ¡Disfrutadlo!