Un vuelo hacia abajo

Hoy no es un día más en el calendario. Hoy es un día agridulce. Mi amiga Andrea se casa en un ratito y, si todo va según lo previsto, estaremos a su lado para acompañarla en un momento tan especial para ella y su chico. Esa es la parte bonita. Pero hace un año, el 12 de agosto quedó marcado en negro para siempre en mi calendario.

Hace un año despedía a mi pequeña Noa. Qué os voy a decir sobre ella que no os haya dicho ya, si sabéis que era, perdón, que ES EL AMOR DE MI VIDA. Durante estos 365 días he echado de menos cada cosa que compartíamos, por insignificante que fuera. Noa, echo de menos tenerte pegada a mí cada vez que abro una lata de atún, me pongo el pavo de la merienda o tengo que utilizar el celo para envolver un regalo. Llevar las manos llenas de mordiscos porque a veces te daba la neura y ya no te apetecía que te achuchara más. Sacudir la manta cada mañana porque estaba llena de tus pelos. Que me dejaras sin riego sanguíneo las piernas cuando nos acurrucábamos en mi pequeño sofá para disfrutar juntas de mis series favoritas. Que mordieses mis apuntes o te echaras una siestecita sobre ellos. Que me despertaras por la noche con tus maullidos porque tenías hambre o ganas de jugar, o levantarme de la cama haciendo contorsionismo porque te habías quedado dormida entre mis piernas y me daba penita molestarte. Echo de menos llegar a casa, cogerte en brazos y contarte entre besos cómo me ha ido el día. Olerte, tocarte, sentirte… Pero sé que, aunque no te vea, estás a mi lado, cuidándome y acompañándome a cada paso de este camino que es la vida. Espérame en el puente del arcoiris, porque voy a ir a buscarte.

Hasta la luna y vuelta… Siempre.

Tras este pequeño recuerdo a Noa, os dejo ya con el monólogo de hoy y un precioso tema de Sleeping At Last llamado Jupiter. Y no me regañéis si os hace pensar mucho, que la culpa es de Shonda o de los guionistas, no mía. ¡Me declaro completamente inocente!

Sed buenos y feliz finde!

La residencia de cirugía consiste en prepararse para lo peor, pero por preparados que estemos, no vemos venir el desastre. Podemos imaginar el peor supuesto posible, prever la catástrofe, pero cuando se produce el verdadero desastre, se produce sin avisar. Y, cuando sucede lo peor, nos pilla totalmente desprevenidos.

¿Por qué les pasan cosas malas a las buenas personas? Nos lo preguntamos tan a menudo que se ha convertido en un cliché. Pero a las buenas personas les pasan cosas malas. Constantemente. Sólo queda la esperanza de que, cuando te toque a ti, sabrás qué hacer. Cómo afrontarlo. Cómo perseverar. La verdad es que no sabes cómo reaccionarás en el peor de los supuestos. Nadie lo sabe. Hasta que pasa.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 20,

Amor loco

¡PRIMER DÍA COMPLETO DE VACACIONES! La música celestial no es nada comparado con el sonido de esta frase, ¿no os parece? Por delante, muchos días de diversión, descanso y, sobre todo, de recargar pilas.

Creía que este momento no llegaría, ya incluso notaba cómo mis neuronas estallaban cual palomitas haciéndose en el microondas… Pero ya pasó. Eso sí, estoy segura de que ahora el tiempo correrá a la velocidad de la luz. Este finde toca organizarnos, preparar maletas y aprovechar para avanzar al máximo con el curso. Y, por supuesto, para seguir con la #OperaciónConguito, que está resultando un completo fracaso por el momento. Pero siempre con protección 50, queridos niños, que el sol es bueno pero hay que tomarlo con cuidadito.

Os recuerdo que, a partir de hoy, todas las publicaciones hasta la semana del 28 de agosto estarán programadas, ¿vale? Así me despreocuparé del blog unos días y vosotros disfrutaréis de las #RMs y los monólogos como siempre.

El de hoy habla del amor, y nos acompaña un tema de Mikki Ekko que se llama Smile. Disfrutadlo y sed buenos!

El amor. Según la neurología, activa las mismas áreas del cerebro en las que se desarrollan las adicciones. Nos hace sentir que podemos hacer cualquier cosa, ser cualquier cosa, alcanzar cualquier cosa. Y, cuando lo probamos, queremos más.

Lo que ocurre con el amor es que, cuando sale bien, es fantástico. Y cuando sale mal, duele mucho. Y si no hallas el modo de equilibrar los altibajos, te volverá loco.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 19.

Cuando crezca

¡Hola, queridos! ¿Está siendo un buen fin de semana? Seguro que muchos ya estáis de vacaciones… A mí me quedan cinco días laborables como cinco soles, y después 23 maravillosas jornadas sin pisar la ofi ni acordarme de clientes, jefes, etc. Ni tan mal, ¿eh?

Eso sí, este finde tengo que dejar programadito todo el contenido del blog para agosto, así que me espera una ardua tarea. Pero ya será después del rato de pisci con una amiga que viene a comer conmigo y a pasar un rato juntas. Que tampoco es cuestión de estresarse a estas alturas del año. Llevo toda la mañana leyendo y viendo capis de Orange Is The New Black (me queda uno para terminar la última temporada), así que veréis que me lo estoy tomando con calma.

Os dejo el monólogo de este sábado junto con un tema de NEULORE llamado Mercy! You Need Saving. Disfrutad mucho!! Muak!

Imagínate la vida que siempre has soñado: la persona con la que estás, el trabajo que siempre soñaste. ¿Estás viviendo la vida que imaginabas para ti? ¿Eres lo que querías ser de mayor?

Abre los ojos, mira a tu alrededor. ¿Hay buenas vistas? ¿Te gusta lo que ves? Piensa en cuando eras pequeño. ¿Estás viviendo la vida que imaginaste? ¿O sigues soñando con algo más grande?

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 18.

Contigo o sin ti

Hola queridos, ¿qué tal el finde? Yo pienso aprovecharlo al máximo para descansar y reponer energías, que luego me regañáis porque no paro. Esta noche he dormido casi 10 horas y media, y todo apunta a que complementaré la cura de sueño con una siesta en la piscina.

También estoy poniéndome al día con capis de Anatomía de Grey para poder compartir los monólogos con vosotros, que no cunda el pánico. Bueno, lo hago por eso y porque echo de menos a mi McDreamy particular y tengo el privilegio de poder escucharlo cuando yo quiera, aunque me acerque inexorablemente al momento en el que la serie perdió todo el sentido para mí y dejé de creer en  el amor y Shonda arruinó mi vida para siempre.

Os dejo el monólogo de hoy acompañado de este Build It Better de Aron Wright, que ya ha estado por aquí en alguna ocasión. Me pegaba más poneros la canción de U2 que da título al capi y que es mi favorita de los irlandeses, pero creo que ya os di demasiada envidia con el último post ;) Disfrutad del sábado!

Tenía una manía de pequeña: desmontar el reproductor de vídeo de mi madre. Pieza a pieza, y luego volvía a montarlo. Pero siempre sobraban una o dos piezas, y no sabía qué hacer con ellas. ¿Y qué haces con esa pieza? ¿Volver a encajarla? ¿Intentas ponerlo en marcha? ¿O decides que puedes vivir sin esa pieza?

Cuando pasamos sin algo mucho tiempo, es fácil olvidar cuánto lo necesitamos. Se nos olvida lo que tuvimos, se nos olvida qué es vivir con algo. No algo que necesitemos, sino que queramos. Por eso es tan importante que refresquemos la memoria, que recordemos. Que podamos vivir sin algo no significa que haya que hacerlo.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 17.

No sueñes que se acabó

¡Buenos días de sábado! Aquí estoy ya, aporreando el teclado como la chica de la imagen, solo que mi ordenador es una patata. Si se porta bien, quizás le conceda este año una jubilación anticipada…

Toca sprintar con el curso, sigo estancada en un texto complicado y no quiero dilatar más la entrega, así que hoy no me enrollo contándoos cosas. Espero que sepáis disculparme. Pronto escribiré otros posts que tengo pensados, como las series que más me han gustado esta temporada o algunas recomendaciones literarias, para compensaros.

Estoy pensando tomarme el mes de agosto de vacaciones del blog, aunque sea solamente los sábados (es que con las #RMs, como van correlativas, me da más apuro, por aquello de que en mi mente todo tiene que seguir su orden y eso). ¿Qué os parece? Sé que algunas echaréis de menos los monólogos, pero así me da tiempo también a ponerme al día, que voy muy muy justa con los capítulos.

En fin, os dejo ya el de hoy junto con otro temazo de mi adorado Ed Sheeran llamado One. Este es, casualmente, el nombre de una de mis canciones preferidas de U2, a quienes tendré el privilegio de ver en directo en Barcelona el próximo martes, cumpliendo así uno de los sueños musicales de mi vida. Ya os contaré la experiencia, ¡estoy de los nervios!

Muchos besos y feliz finde, sed muuuuy buenos ;)

A los residentes les enseñamos: “cuando oigáis unos cascos, pensad en caballos, no en cebras”.  Normalmente la respuesta más evidente es la correcta. Así evitamos que tomen el camino erróneo. Nos ayuda a atenernos a la verdad, a salvar vidas. Eso hace de mí una buena cirujana. Cuando oigo cascos… caballos. Siempre pienso en caballos. Aunque no debería.

Las cosas no siempre son lo que parecen. A veces son un indicador de algo que se gesta en lo más profundo. Síntomas, advertencias, señales de alarma. Cosas a las que deberíamos prestar atención, que no deberíamos ignorar. Cosas graves que pueden hacernos mucho daño. Cosas que quizá ya no tengan solución.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 16.

Siento la tierra moverse

Buenos días, amigüitos. ¿Cómo va el finde? Para mí es un poquito especial, porque sigo compartiendo cosas importantes en mi vida con mi chico. Aunque parezca algo tan insignificante como llevármelo a las fiestas del pueblo de mi madre :) Así que aquí estamos, disfrutando de la tradición de los espantes en Fuentesaúco todo lo que la climatología nos permita.

Al final con tanto revuelo de tiempo me voy a poner malita, ¿eh? Y que todavía haya negacionistas del cambio climático… No cooment. El capi cuyo monólogo tenemos hoy aquí marca, para mí, el principio del fin de… bueno, los que sois seguidores de la serie lo sabréis. Esa última escena de Meredith con el teléfono en la mano y cara de estupefacción mientras de fondo suena Photograph de Ed Sheeran, que es una de mis canciones preferidas ever, te parte el corazón, sobre todo por lo que viene después.

Espero que disfrutéis del post junto con el super éxito del cantante inglés (Ed, aún no te perdono que no la cantaras en el concierto de Madrid). Feliz finde!! Sed buenos ;)

Tus hijos, tus llaves, el álbum de fotos. Es lo que repasas en tu cabeza antes de dormir. Es la lista de cosas que coger si hay un desastre. Una lista que te tranquiliza. Tus hijos. Tus llaves. El álbum de fotos. Cuando se declara el incendio, cuando azota el tsunami, cuando la tierra tiembla, ¿recuerdas tu lista? ¿O sólo te pones a cubierto?

Esa lista de cosas que cogerías en un desastre: tus hijos, las llaves, el álbum de fotos… Esa lista desaparece cuando el desastre empieza al preguntarte si esa es la mujer que se tira a tu marido. Ese es un terremoto muy diferente.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 15.

La distancia

Hola queridos, ¿cómo va el sábado? Como os decía ayer, este post está programado ya que estoy de despedida de soltera y desconozco las condiciones en las que me encontraré cuando se publique este post. Tampoco os penséis que teníamos planeada una fiesta muy loca, pero últimamente el alcohol me sienta fatal aunque tome un par de copitas nada más.

Antes de seguir, quiero dedicarle el post a dos personas muy especiales para mí, de las más importantes de mi vida, que hoy cumplen añitos. Mi tía favorita, Mª José, que es uno de mis pilares fundamentales y siempre está a mi lado dándome todo su apoyo. Y su melliza, Marivi, la mujer que me llevó nueve meses en su tripota y me trajo a este mundo, y desde que se convirtió en MI MAMÁ aquel lunes de noviembre hace ya casi 33 años no ha soltado mi mano ni un momento durante todo este camino. Qué voy a decir de ella, si lo es todo… Felices 55 a las dos, OS QUIERO MUCHÍSIMO.

El monólogo de este sábado es de esos que se te agarran a la tripa (Thais, prepara kleenex). Nos habla de cómo para alcanzar el éxito es inevitable fracasar y seguir luchando a pesar de los tropiezos. Nos acompaña un precioso tema de Sleeping at Last llamado Saturn. Feliz inicio de julio!

En 1888 William Williams Keen fue uno de los primeros cirujanos que extirpó con éxito un tumor cerebral. Un gran triunfo. Podéis consultarlo. Lo que será más difícil de encontrar son los relatos de los intentos fallidos de este pionero. Eran inevitables. Un cirujano debe estar preparado para la derrota. En neurocirugía, con los grandes tumores, perdemos tantas batallas como ganamos. Pero lo importante es no frustrarse. El único modo de no frustrarse es luchar. Debes hacerlo hasta que ya no puedas seguir. Levanta la cabeza, salta a la palestra y haz frente al enemigo. Lucha hasta que no puedas seguir luchando. No te sometas. Nunca te rindas. No huyas. No te rindas. Lucha por una buena causa. Lucha aun cuando parezca inevitable que vas a caer luchando.

¿Para qué lo intentamos, si los obstáculos son tan grandes y las probabilidades tan pequeñas? ¿Por qué no tiramos la toalla y nos vamos a casa? Sería mucho más fácil. Lo hacemos porque, al final, no hay gloria en lo fácil. Nadie recuerda lo fácil. Recuerdan la sangre, los huesos y la agonizante lucha hasta la victoria. Y así te conviertes en leyenda.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 14.

Mirando hacia el fin

¡Buenos días queridos! ¿Qué tal se presenta el finde? El mío tranquilito pero entretenido, con muchos planes: comer con amigas y con mi chico, ir a ver Wonder Woman, zambullirme en Hijos del Dios Binario de David B. Gil, que ya se va poniendo más interesante, seguir viendo series (que hoy, por fin, se termina la temporada de The Originals, ojalá no la hubieran renovado para el año que viene…), avanzar con el curso y seguir opositando a lucir moreno por primera vez en siglos. No recuerdo la última vez en la que pisé la piscina en junio, así que este año voy con ventaja. ¿Conseguiré un bonito bronceado? ¡Eso lo veremos después de publicidad!

Quiero dedicarle el post a dos amiguitas de las de toda la vida: mi prima Elena, que sopló 34 velitas el jueves y es el primer cumple que pasa siendo mamá de la preciosa Lucía, y Olaia, que hoy celebra sus 31 veranos. Chicas, os deseo toda la felicidad del mundo, ¡¡os quiero un montón!!

Y al resto que me estáis leyendo, os deseo un feliz finde. Gracias, una vez más, por estar a ese lado de la pantalla dedicándome unos minutos. A mi mariposilla, que mañana te veo y que cantes por mí en el concierto. Yo voy a seguir con la tarea, no sin antes dejaros el monólogo de hoy junto con un tema de Hollow Wood llamado Seasons. Disfrutad mucho y sed felices. Mil besos!!

No me gustan las preguntas sin respuesta, como: ¿adónde vamos después de morir? Sé lo que pasa desde el punto de vista fisiológico pero, más allá de eso, ¿qué ocurre? ¿Ocurre algo? Empiezas a preguntártelo cuando vives a contrarreloj. Esas preguntas sin respuesta acaban por volverte loco. Por eso me gusta mi profesión: curar bebés, ayudar a que nazcan. No hay ambigüedad, ni preguntas. Sólo respuestas claras, precisas y evidentes. Y vida, nuevas vidas y esperanza de futuro. ¡Cuánto lo extraño!

Nunca le he dado importancia a la cuestión de la vida tras la muerte. Siempre me ha preocupado más esta vida. ¿Cómo puedo dejar mi impronta? Quería abrir nuevos caminos, dejar un legado. Quería que mi vida, mi cerebro, mi existencia tuvieran sentido. En lo que nunca había pensado, no se me había pasado por la cabeza hasta ahora, era que para hacerlo, para ser recordada, para aportar algo para la posteridad, tienes que irte.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 13

El gran farsante

Me estoy muriendo. Y no, hoy la culpa de esta exageración no es del calor horrible que hace en Madrid (y en toda España, creo). La culpa es de que me creo que tengo 18 años y salgo de cena y me vengo arriba. ¿A quién se le ocurre que es buena idea beberse un cóctel, media botella de vino y un gintonic? No, ya no estoy para esto, la verdad.

Así yo hoy…

Mientras trato de decidir si lo mejor para este estado es ayunar o tirar de takeway y pedir algo hipercalórico, os dejo el monólogo de hoy. Nos acompaña una preciosa canción de James Bay, se llama Let it go. Feliz finde, queridos. Pray for me.

Todos tenemos algo que ocultar. No podemos confesar todos nuestros secretos. Así nos hacen daño y nos arriesgamos a hacérselo a los demás. Debemos decidir hasta dónde sincerarnos y guardarnos la verdad para nosotros.

Da miedo revelarlo todo de uno mismo. El miedo hace que nos retraigamos. ¿Tan malo es? Tal vez. Probablemente. Aun así, viene bien ser algo esquivo, algo reservado. No es seguro soltar todos nuestros secretos. No podemos decir la verdad sin más, quedarnos al descubierto ante Dios y el mundo. Porque en cuanto la verdad se sabe, tenemos que enfrentarnos a ella.

Anatomía de Gey, temporada 11, capítulo 12.

Todo lo que podía hacer era llorar

Hola queridos. ¿Cómo estáis? Hace un fin de semana sensacional para disfrutar de una terracita, de la piscina… O eso parece desde mi ventana, al menos. Mientras los niños corren y juegan y chapotean y berrean como si no hubiera un mañana (lo que me hace reafirmarme en mi convencimiento sobre la necesidad de hoteles para adultos) yo aporreo el teclado tratando de terminar la traducción de un texto con el que llevo atascada varios días. El calor tampoco ayuda, la verdad. ¡¡La pereza me posee y me siento fatal conmigo misma!!

Pero esta tarde prometo dejarlo un rato para descansar. Quien dice para descansar, dice para pasarme por la Feria del Libro y para intentar encontrar un bikini que no me haga parecer cierto embutido burgalés. Menos mal que se llevan las braguitas altas y así se camufla un poco la lorcilla (no me regañéis, que ya lo hago yo solita).

Y entre unas cositas y otras, tenemos que acabar 13 Reasons Why que nos queda nada y menos. Es dura esta serie, pero ha sido uno delos grandes descubrimientos de la temporada (dejo pendiente post sobre las series que más me han gustado este año).

El monólogo de hoy me ha recordado a dos grandes amigas que están pasando por una situación de duelo. Una acaba de perder a su padre y la otra está en el hospital acompañando a su abuela mientras se apaga poquito a poco. Y sabes que nada de lo que digas o hagas puede ayudar a que se sientan mejor. Además, es complicado, porque quieres estar a su lado sin molestar, respetar su espacio pero a la vez que sepan que pueden contar contigo… El post de hoy, junto con un abrazo de oso y todo mi cariño, es para ellas.

Nos acompaña un tema de HT Bristol, Vincent Steel, Charlie Bannister y Nine One One llamado Bring me back to life. Disfrutad mucho del finde! Beso!

Cuando muere alguien, decimos una frase a la familia del paciente. “Les acompaño en el sentimiento”. Es una frase hecha, sin contenido. No abarca ni una mínima parte de lo que les pasa. Nos permite empatizar sin obligarnos a sentir su inmenso dolor. Nos protege para no sentir ese dolor. Ese dolor oscuro, profundo e incesante que puede consumirte. A diario le doy las gracias a Dios por ello.

No podemos apegarnos demasiado. Si sintiéramos sólo un ápice del amor y las esperanzas de las que deben despedirse nuestros pacientes, no podríamos seguir adelante. Así que decimos “les acompaño en el sentimiento” y esperamos que eso les ayude. Les dé apoyo. Un poco de paz. Un poco de consuelo. Algo bueno. Una pincelada de belleza en medio de un lugar oscuro. Un regalo inesperado cuando más se necesita.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 11.