No puede empeorar mucho más

¡Hola, queridos! ¿Cómo va vuestro fin de semana? Yo estoy un poco pachuchita, me he debido resfriar, pero parece que saldré de esta. La verdad es que no está siendo mi mejor semana, porque desde el martes me adorna la cara un precioso y gigantesco herpes que parece tener vida propia, lo que me hace pensar que mis defensas están en la reserva, aunque imagino que el descanso del fin de semana contribuirá a recargar pilas.

Ayer vi las season finales de un montón de series y no quiero haceros spoiler pero el de Anatomía de Grey fue un capítulo lleno de emoción y de cosas inesperadas. De los personajes que ahora se venga Shonda Rhimes es de los de Station 19. Con ellos, la guionista y productora de Chicago vuelve a la época más oscura del Seattle Grace Hospital. Y hasta aquí puedo leer. Casi ya al día de las series que veo yo sola (me quedan varios episodios de The Originals, que me da una pereza infinita), hemos empezado a mediodía la temporada 2 de 13 Reasons Why.

Y ahora nos vamos a celebrar el cumple de los mellis, que aún no les hemos dado un achuchón por esos 3 añazos que cumplieron el finde pasado, y luego de cenita romántica, que también estamos cerca de una fecha especial para nosotros que cae entre semana. Espero que vosotros tengáis un sábado molón.

Os dejo con el monólogo y con una preciosa canción de Dan Caplen llamada Blinded By The Lights. ¡Feliz finde!

En 1949, Edward Murphy hizo un experimento con un trineo impulsado por cohetes para ver cuánta presión soportaba un ser humano. El experimento de Murphy fracasó estrepitosamente. Una y otra vez. No empezó con buen pie. Por eso se llama la ley de Murphy: si algo puede salir mal, saldrá mal.

Cuando empieza a salir mal, es difícil romper el ciclo. La ley de Murphy no es una ley de la física, es algo que dijo un hombre para encontrarle sentido a un día de mierda. Que las cosas salgan mal no significa que escapen a nuestro control. Debemos arreglarlo nosotros. Tenemos que coger todo lo que pueda salir mal y hacer que salga bien. O tenemos que intentarlo, al menos.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 13.

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No es asunto tuyo

¡Buenas tardes, queridos! ¿Qué tal el finde? Yo ayer pensaba que me moría, pero ya he revivido. La culpa fue del chachachá, o del último chupito que me tomé en la fiesta de una compi, que se casa esta tarde y nos invitó a celebrarlo. El caso es que estuve muy convaleciente. Si es que una ya tiene una edad y se piensa que puede hacer lo mismo que con 22…

Esta mañana, para quitarme la culpita, me he pegado una buena paliza en el gym. Y esta noche tengo una cita con un chico guapo, que me ha invitado a cenar. El resto del finde lo dedicaremos a terminar Peaky Blinders, avanzar con otras series y lecturas y esos menesteres. ¿Vosotros hoy eurovisivos a tope o pasáis muy mucho?

Os voy a dejar ya con el monólogo que nos toca, que es aún más breve que este post, pero antes quiero dedicárselo a dos pequeñas personas a las que adoro y que hoy cumplen tres añitos: ¡MUCHAS FELICIDADES, MELLIS! 

¡Feliz cumple, Candela & Mateo! Love u!

Ahora sí, aquí tenéis el monólogo de este sábado junto con un tema de Ben Hartley llamado Little Pieces Of You. ¡Feliz finde!

Todos quieren preservar su intimidad. La de los demás, no tanto.

Debemos guardarnos algo para nosotros, si no cualquiera puede robarnos. Y verá lo que no le enseñamos a nadie. Así que levantamos muros y echamos los cerrojos.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 12.

Héroe de gramola

¡Buenos días, queridos! ¿Cómo estáis? Espero que vuestro finde esté siendo genial. Aquí tenéis la última de las entradas programadas por mis vacances, que ya sabéis que no me gusta dejaros sin noticias mías (aunque cuando estoy escribiendo estos posts siempre me siento un poco rara porque vete tú a saber, con lo imprevisible que es la vida…).

Si todo va según el plan, en unas horas dejaremos Roma y volveremos a casa. La próxima semana si tengo tiempo os contaré detalladamente nuestro viaje y os dejaré mis recomendaciones por si alguien tiene pensado volar a la Ciudad Eterna en breve.

Ahora os dejo ya el monólogo de este sábado, que me llegó particularmente, y una canción de Zoe Durrant que se llama Bridge. ¡Feliz fin de semana! Y sed superbuenos con vuestras mamis, que mañana es su día y si hay alguien que se lo merece todo es quien nos dio la vida.

Todos tenemos héroes. Gente a la que admiramos y que aspiramos ser. Que nos enseña a ser más grandes porque son más grandes que nosotros. Son grandes y no nos fijamos. Porque, si miramos de cerca, nos daremos cuenta de que los héroes son personas corrientes. Y la gente corriente puede fallarnos.

Nuestros héroes no son especiales, son personas, como nosotros. Intentan sobrevivir. Intentan ser felices, hacer las cosas mejor, ser mejores, sentirse mejor. Los héroes no son más especiales ni más valientes que el resto. A fin de cuentas, son humanos. Sufren, se rompen, sangran. Pero a veces, de vez en cuando, cuando importa, lo hacen bien y todo cambia. Un héroe también es humano. Si ellos pueden hacerlo, tú también. Así que, sigues adelante, no te rindes, aguantas y luchas. Acudes para salvarlos a todos.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 11.

Puedes mirar (pero será mejor que no toques)

¡Buenos días! ¿Qué tal va la mañana de sábado? Yo, si todo está yendo bien (se avisa entrada programada), estoy de vacaciones hasta el día 7 y ahora vamos camino a la playa. Creo que el tiempo no nos va a acompañar demasiado pero desayunar con el mar de fondo mientras disfruto de un libro y de la mejor compañía posible ya me parece el mejor plan del mundo.

Por delante, mucho descanso, que no ha sido una semana fácil. Y pronto… ¡Roma nos espera! Ganas infinitas de este viaje. Cómo mola el mes de mayo en Madrid, con tanto festivo, ¿verdad?

Os dejo el monólogo de este sábado junto a una preciosa canción de Gavin James llamada 22. ¡Espero que os guste! ;)

Antes los médicos hacían visitas a domicilio. Si te habías cortado un dedo o despertabas con síntomas de cólera. Podías pedir un médico como una pizza. Un miembro de la comunidad a tu servicio. El toque personal definitivo.

Hay una razón por la que los médicos prefieren ver a un paciente en persona. La imposición de las manos, el contacto, la chispa de la conexión. Ponemos las manos sobre los demás para sentir que estamos juntos. Conectamos entre nosotros. Si no lo hiciéramos, nos sentiríamos tan solos…

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 10.

Tú no has hecho nada

¡Buenos días de domingo! ¿Qué tal lleváis este finde tan primaveral? Nosotros hoy estamos de relax absoluto. Yo reponiéndome de las agujetas porque volví a bajar al gimnasio, loca de mí, y aparte de sufrir un tirón en el gemelo mientras hacía un ejercicio, estoy como un pollito con las alas rotas, no puedo subir los brazos.

Ayer por la tarde seguimos con nuestro vicio de las escape rooms. ¡Ocho llevamos ya! Era una sorpresa para mi chico y su amigo, que cumplen años en fechas cercanas y quisimos tener un detalle con ellos. Y esta además molaba porque iba de Gotham, así que llevando con nosotros a Batman no podíamos fallar. Estuvo superchula, os la recomiendo mucho. Además, hicimos equipo de chicos contra chicas y adivinad quién ganó… ¡SÍIIIUUUUU! ¡NOSOTRAS! Ya estamos pensando en las siguientes, que estos hombretones quieren la revancha…

Ahora os dejo con el monólogo que tendría que haber puesto ayer (sorry, no tenía más en archivo) y con una canción de los comienzos de Anatomía de Grey, este You Wouldn’t Like Me de Tegan and Sara. Yo voy a seguir con mi día de nesting (vamos, de estar tirada en el sofá): ¿un poco de Alex Colt: cadete espacial? ¿Otro capi de Peaky Blinders? Veremos, el domingo es muy largo… ¡Feliz día!

Los cirujanos pelean. Peleamos contra la muerte. Pero si algo nos enseña la Historia es que la muerte gana. Quizá ganamos la batalla, pero nunca la guerra. La clave está en caer luchando, luchar por la causa justa, por la persona adecuada. Y, si caes, caes con los demás.

Alex, escúchame. No seas tonto. Eres fuerte. No pienses que tienes la culpa. Te conozco. Siempre lo haces. Pero, por favor, no lo hagas. No podemos darnos por vencidos después de tanto tiempo. Hay que mantenerse unidos, hay que luchar. Ahora sólo estamos nosotros. Éramos cinco y quedamos tú y yo, y no puedo quedarme sola. No quiero. Lucharé hasta el final por ti, Alex, sabes que lo haré, pero tú no puedes rendirte, no puedes dejarte ganar. Así que, lo hagas por quien lo hagas, por favor, no lo hagas.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 9.

La habitación donde pasa

¡Buenos días, queridos! ¿Cómo va el fin de semana? Ayer no pude poner el post porque tenía que encargarme de una fiesta doble. Y es que hoy cumple añitos ÉL, así con mayúsculas y fuegos artificiales y eso. Pronto disfrutaremos juntos de su regalo celebrándolo en la ciudad eterna (se admiten recomendaciones de restaurantes, lugares para ver que no salgan en las guías, etc.), pero este finde tocaba con la familia y es que en una semana es también el cumple de su niña mayor, así que ayer le hicimos una fiesta sorpresa y ya de paso también celebramos el del papá.

Fue una tarde muy chula, primero con plan de gymkhana cultural con cinco adolescentes (ya me están tramitando la canonización con la Santa Sede) y después picoteo con amigos. ¡Pero estoy agotada, todo el día corriendo de acá para allá! Encima se han alineado los astros y tengo una estupenda migraña de acompañamiento. En fin, espero que se pase.

Me vais a permitir dedicarle el post al cumpleañero con una de mis canciones favoritas de Ed Sheeran, este Perfect que pudimos escuchar juntos en el concierto del año pasado.

I found a love for me…

Y ahora ya sí, ya os dejo con el monólogo de hoy y una bonita canción de Broods llamada All Of Your Glory. ¡Feliz domingo, familia!

Hubo una familia en Italia que no durmió nunca. Tenían una enfermedad genética que los mantuvo despiertos durante meses, hasta que sus cuerpos no pudieron más. Después de tantos años, los científicos aún no saben por qué dormimos. Sólo sabemos que debemos hacerlo. Porque sin dormir tomamos malas decisiones, decimos cosas que no deberíamos y, a veces, vemos cosas que no están.

Todos hemos llegado a ese punto de agotamiento en el que ya nada tiene sentido. Te duele el cuerpo, la mente se nubla y te sientes atrapado en un túnel. Lo único que quieres es dormir, así que ¿cómo seguir en pie? ¿Cómo no sentarte y rendirte? A veces es fácil, a veces juegas a algo mentalmente. Te inventas a alguien, a alguien bueno. Lo que haga falta para poder seguir.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 8.

¿Por qué intentar cambiarme ahora?

¡Buenos días, queridos! Sábado gris en Madrid, aunque hoy tenemos muchas cosas que hacer así que la climatología no va a ser impedimento para ello. No todo son planes chulos, que hay que ir a hacer la compra (en la nevera se oye eco) y también seguir con la operación post-torrija dándole un rato al gym, pero esta tarde disfrutaremos un ratito con amigos en otra escape room. Lo que me gustan a mí estas cosas, oigan!

Mañana a lo mejor vamos a ver la nueva de Spielberg, Ready Player One, ¿la habéis visto? Y, entre medias, quiero sacar tiempo para leer, ponerme al día de series y cuestiones varias. Mucho para un finde de descanso, ¿no? En fin, así soy yo…

Ahora tengo que ponerme en marcha así que os dejo ya con el monólogo y con un precioso tema de un habitual por estos lares, Sebastian Kole, que junto a Alessia Cara canta Remember Home. ¡Disfrutad del finde!

Si no está roto, no lo arregles. Eso puede aplicarse al cuerpo humano, a una lavadora o a una batidora. Un buen cirujano sabe que si trasteas con algo que no necesita arreglo, eres tú quien podría acabar arreglado.

Es duro admitir que nos equivocamos. Que, aunque parezca que todo está bien, hay problemas. Algo está roto, tienes que ver qué pasa e intentar arreglarlo o todo se desmoronará.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 7.

Ruge

¡Buenas tardes, queridos! ¿Cómo vais, ultimando vacaciones o aún os quedan días? Yo ya estoy de vuelta en casa, cambio de look incluido, tras pasar un maravilloso sábado con amigas a las que hace mucho tiempo que no veía. ¡Qué suerte tener en tu vida a personas que la hacen más bonita y con las que puedes contar siempre, a pesar de los kilómetros que os separan! Supongo que estos seres de luz existen para compensar por todos aquellos que sólo aportan oscuridad y cosas feas.

Ahora vamos a terminar de ver uno de los últimos trabajos de mi chico, Seven Seconds, donde presta su voz a un poli duro y de moral cuestionable (lo dejo aquí para no destriparos la serie, que merece la pena). Son diez capis, está en Netflix y anoche nos quedamos por la mitad del 9 porque Morfeo ya se estaba impacientando con nosotros.

Mientras tanto, os dejo el monólogo de hoy junto con este Summer de Benjamin Francis Leftwich. Disfrutadlo tanto como la noche de sábado. ¡Muchos besos!

¿Recordáis esa historia en la que un niño queda atrapado bajo un coche y los padres hallan fuerzas para levantar el coche y salvarle la vida? Siempre me he preguntado si era real. Si alguien a quien quiero estuviera atrapado, ¿se me despertaría el instinto? ¿Sabría qué hacer? ¿Levantaría el coche? ¿Saltaría frente a la bala? ¿Sería capaz de pegar a alguien? Me gusta pensar que sí.

Cuando alguien a quien quieres corre peligro físico, hallar las fuerzas para salvarlo es fácil. Pero a veces la amenaza no es física. A veces va más allá. En ese caso, el instinto no te salva. Ninguna fuerza sobrehumana, ni la adrenalina. No puedes salir tú solo de debajo del coche. Lo único que puedes hacer es sentarte, esperar y desear que todo fuera diferente.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 6.

Desde ambos lados

¡Buenos días de sábado! ¿Qué tal? Imagino que algunos estáis ya de vacaciones, ¡suertudos! Yo hasta el miércoles (viaje de curro a Barcelona mediante) nada. Pero bueno, ya me vengaré en el puente de mayo. Que además espero que sea florido y hermoso, teniendo en cuenta lo ventoso que está marzo…

Ayer por la tarde estuve haciendo un seminario muy guay de traducción de jerga y argot y hoy toca día de relax, de siesta y de cine, que tenemos pendiente La forma del agua. ¿Vosotros qué planes tenéis?

El jueves se estrenó el spin-off de Anatomía de Grey, Station 19, y también he comenzado a verlo, bueno, el primer capítulo. Me ha gustado, pero habrá que ver cómo evoluciona la serie. Si alguien aparte de mi mariposilla se anima, ya comentaremos :)

Ahora os dejo el monólogo junto con una preciosa canción de Kris Orlowski y Aron Wright llamada Something’s Missing. ¡Disfrutad mucho del día y cuidadito no os lleve el viento!

Muchos chistes de médicos empiezan por «tengo una buena y una mala noticia». A menudo, la mala noticia es tan mala que, cuando pasa algo bueno, nos emocionamos de más.

No hay mal que por bien no venga, pero es un mal. Hay males menores y mayores. Hay que disfrutar de las alegrías cuando se presentan. Intentar ser positivo. Hay que recordar que, cuando hay una mala noticia, hay otra buena para alguien.

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 5.

Cayendo lentamente

¡Buenos días, queridos! ¿Qué tal el fin de semana? Espero que la climatología os dé tregua y podáis disfrutarlo, aunque el plan «sofá, mantita y peli» si fuera diluvia tampoco es mala idea del todo. Yo muchos findes los paso así y tan feliz (bueno, quien dice peli, dice series, lectura…). Este me ha tocado visita al puebli, que como os contaba el miércoles hacía mucho que no venía.

Es la primera vez que termino de editar una entrada desde el móvil, así que no sé si podré ponerle colorines y eso como habitualmente. Luego cuando vuelva a casa lo arreglo. Es que anoche mis progenitores me engañaron vilmente, convenciéndome para ir al concierto de versiones de la Movida madrileña que daba un amigo suyo en un bar de Zamora con el argumento «vendremos pronto». Las 4 de la mañana eran cuando llegamos a casa. ¡Estoy molida!

Y ahora volvemos para la manifestación por las pensiones. Lo de finde de descanso, tururú…

En fin, que os dejo ya con el monólogo de esta semana y una canción de Kaleo llamada Broken Bones. ¡Feliz sábado!

PD: no ha habido suerte ni con los colorines ni con la alineación justificada, luego cuando llegue a casa edito el post.

PD 2: Post editado ;)

Cuanto más fuerte es el golpe, más duele. Suele pasar. Recetamos calmantes, hielo, compresión, elevación… para parar el dolor inmediato. El dolor sólo se puede paliar un rato, y cuando se pasa el efecto de los calmantes duele mucho.

Cuando se habla de parches temporales, no se pretende que duren para siempre. ¿Qué pasa cuando te enfrentas a un parche más permanente? ¿Te enfrentas a él, opones resistencia? ¿O das un paso atrás y decides que quizá aceptarlo es el mejor parche?

Anatomía de Grey, temporada 13, capítulo 4.