El talentazo de César Pérez Gellida: “Versos, canciones y trocitos de carne”

 

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Descubrí a César Pérez Gellida a través de varias vías: la primera fue la recomendación de la maravillosa Dolores Redondo en Twitter cuando le conté cómo me habían fascinado sus libros.

Después, llegó la insistencia de mi inestimable colaborador José, que cada miércoles comparte su infinita sabiduría y buen gusto musical con nosotros en las #RMs de este blog. Él, que vive en Valladolid, me recomendó la trilogía que da título a este post y que está ubicada principalmente en la capital del Pisuerga. “Te va a gustar, hazme caso…”, decía él. Y junto con otros amigos, me regalaron por mi cumple Memento Mori y Dies Irae (en verdad me regalaron Memento Mori y un gorro que me quedaba gigante, así que lo cambié yo por el segundo volumen de la trilogía).

Finalmente leí un post de mi querida Montse, cuyo blog Con el alma prendida a los libros es un must para los amantes de la lectura, y ya me decidí del todo a comenzar con las aventuras del inspector de Homicidios Ramiro Sancho.

Como sabéis, soy un poco torpe con las reseñas porque me da miedo desvelar algo y estropearos los libros, así que os hablaré de la premisa del primero para abrir boca ;)

El cadáver de una joven ecuatoriana aparece en un parque de Valladolid. El cuerpo presenta mutilaciones (le han cortado los párpados) y, además, se encuentra un críptico poema que puede ayudar a descubrir al asesino. El grupo de Homicidios de la ciudad, a cargo del carismático inspector Ramiro Sancho, se pone al frente de la investigación que les hará perseguir a un asesino en serie que es muy escurridizo.

Hala, hasta aquí. El resto podéis descubrirlo entre las páginas de esta maravillosa trilogía que, para los lectores digitales como yo, está en Amazon por un precio irrisorio. No cuesta lo que vale, vamos, que esta joya está regaladísima.

Los tres libros son una experiencia 360, ya que no sólo se puede disfrutar de su lectura sino que, al final, César recoge la banda sonora de las canciones que han aparecido en los mismos, algo que me parece una gran forma de cuidar al lector, de situarlo a través de otros sentidos en el contexto de la obra, y que Elísabet Benavent hace también con sus playlists de Spotify.

¡¿Qué decir de Versos, canciones y trocitos de carne?! Creo que están escritos con un ritmo brutal, que hace que devores cientos de páginas sin darte cuenta. La maestría con la que César nos dirige por donde él quiere para luego sorprendernos es sencillamente espectacular. Si os gusta la novela negra, desde luego no podéis perderos la opera prima de César Pérez Gellida. ¡ES UNA ORDEN!

Su última obra, Sarna con gusto, es otra maravilla. ¡Tiene 5 estrellas en Amazon! No puedo esperar a Cuchillo de palo, así os lo digo.

Además, tuve el placer de conocerlo en persona en la Feria del Libro de Madrid tras seguirle en redes sociales y me pareció un gran tipo, amable, cercano… ¡Vamos, que me fascinó, es UN GRANDE! A mí ya me tiene ganada para todo lo que saque (tengo pendiente Khimera, que será seguramente mi siguiente lectura).

Os dejo con una de las canciones incluidas en la banda sonora de Memento Mori. Es Promises, de The Cranberries. ¡Disfrutad!

Elísabet Benavent y el sabor de El Mar (Horizonte Martina)

Ahora que hace algunas semanitas que terminé la nueva bilogía de Elísabet Benavent, Horizonte Martina, creo que ya la he digerido y puedo comentarla con vosotr@s.

Martina con vistas al mar y Martina en tierra firme son, respectivamente, la décima y undécima novela de Elísabet, a quienes much@s conoceréis como Beta Coqueta, su álter ego en redes sociales.

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(Jose, te robo tu portada para ilustrar el post que me gusta mucho).

A ver si soy capaz de hacer una sinopsis sin destrozaros el libro:

Martina es una joven madrileña que trabaja en la cocina de un hotel. Lleva diez años con Fernando, que era su profesor de cocina y es unos cuantos añitos mayor que ella (mmm, esto me suena). La relación entre ellos no funciona muy bien y terminan dejándolo, aunque mantienen una buena amistad. Es por eso que Fernando recomienda a Martina para un puesto de jefa de partida en el afamado restaurante El Mar, dirigido por el excéntrico, talentoso y joven chef Pablo Ruiz.

Y creo que ya no os cuento más, que caeré fijo en algún spoiler.

Los dos libros que forman parte de Horizonte Martina son de esos que se te agarran a las tripas, te mueven por dentro y pasan a ser un poquito tuyos también. Porque la magia de Elísabet consiste en poner en palabras unas preciosas historias que podrían ser reales, y fantaseamos con que nos ocurran a nosotros. Personajes cercanos, reales, con vivencias que podrían haberte sucedido a ti (de hecho, yo me he sentido bastante identificada con algunas cosas y, quizás por eso, me han llegado aún más dentro).

La señora Benavent narra magistralmente hasta sensaciones como colores y sabores, metiéndonos de lleno en una especie de sinestesia que hace que paladeemos los platos de El Mar o nos visualicemos caminando por una playa de Las Maldivas a través de sus páginas.

Y no sólo eso: Elísabet se curra tanto la experiencia para sus lectores que la completa con tableros de Pinterest y playlists en Spotify con las canciones de ambos libros. Ojalá otros autores pusieran tanto mimo en todo lo que hacen.

Por cierto, casi muero de la emoción cuando descubrí que en la cocina de El Mar habitaba un pequeño personaje llamado Rose, y cuando otras coquetas me escribían para decirme que le habían puesto mi cara. Gracias Elísabet por este regalo tan especial y por incluirme en los agradecimientos.

Y hay que ver qué talento tienes, jodía! Todos los éxitos que coseches serán pocos para lo que te mereces. Ojalá lo petes muy fuerte en Sant Jordi!

Si queréis saber más de otros libros de Elísabet, podéis leer mis posts sobre la Saga Valeria, el Universo Silvia o la Trilogía Mi Elección.

Disfrutad del viernes y del finde!!

Trilogía del Baztán, de Dolores Redondo

¡Buenos días amigüitos!

Dos posts seguidos, ¿eh? ¡No os lo esperábais! El de anoche me pareció un poquito pobre y, como hace milenios que no escribía sobre libros, me apetecía compartir con vosotros la última maravilla que ha caído en mis manos, la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo.

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La verdad es que me los habían recomendado hasta la saciedad, pero estaba enredada en otro tipo de historias y me resistía un poco. Eso sí, cuando abrí El guardián invisible, la primera de estas tres obras ambientadas en la comarca navarra del Baztán, ya no pude parar.

Amaia Salazar es una inspectora de policía que vive en Pamplona. Su gran eficacia y su familiaridad con la zona del Baztán, de la que es originaria, hacen que sea asignada como líder en la investigación de un caso de asesinato en el que la víctima es una adolescente encontrada en una extraña disposición en el margen del río que da nombre a la comarca.

Como nunca sé dónde parar con las sinopsis creo que voy a hacerlo aquí, apenas unas pinceladas del primer libro de la saga bastarán para que os hagáis una idea ;)

La trilogía de Dolores está escrita de forma impecable, con un ritmo trepidante, miles de giros que te dejan con la boca abierta y algunos momentos en los que no puedes parar de llorar.

Además, gracias a Twitter he podido compartir mis impresiones con la escritora donostiarra, preguntarle dudas… ¿No os parece increíble que hoy en día podáis comentar una obra con su autor? A mí me sigue impactando que me respondan, y más con la amabilidad y el cariño con el que lo ha hecho Dolores.

Si aún no os habéis decidido a devorar el gran éxito de la literatura policiaca española de los últimos tiempos, no sé qué más puedo deciros!

Os dejo, que hoy además de todo el lío de curro tengo comida con los compañeros de trabajo para celebrar el quinto aniversario de la agencia y después acudiré a que Matilde Asensi, otra de mis escritoras preferidas, me firme El regreso del Catón, que sale hoy. Y luego maleta, que mañana tengo que llevar a Noa con mis papis para que me la cuiden en mi ausencia.

Feliz jueves!

“El cuaderno de Paula”, Sara Ballarín

Hace tiempo que tenía pendiente escribir este post de un libro que leí meses atrás. Descubrí a Sara Ballarín gracias a la recomendación de Elísabet Benavent (aka Beta Coqueta). Como Eli, Sara había autopublicado su primera obra en Amazon y estaba teniendo muy buenas opiniones entre mis amigas de Twitter, así que me decidí a darle una oportunidad.

Y no me equivoqué! Lo devoré en apenas un par de días ;)

91D-7CxQkaL._SL1500_El cuaderno de Paula es (como su propio nombre indica) la historia de Paula, una decoradora de interiores que sueña con escribir una novela. Recoge todas las ideas que se le cruzan por la cabeza en un cuaderno que siempre va con ella, hasta que se lo olvida en una cafetería. Y ya no os cuento más, que os lo estropeo.

Aquí podéis haceros con él en un segundito, aunque también lo tenéis en las webs de Fnac, Casa del Libro… o en papel en estos mismos lugares desde hace un par de meses (como os contaba en este post de hace un mes es el primer libro de la colección Beta Coqueta, de Suma de Letras).

El cuaderno de Paula es un canto a la esperanza, a los sueños que se cumplen aunque a veces los veamos inalcanzables. Con un estilo fresco y desenfadado, Sara hace que nos enamoremos de sus personajes, especialmente del masculino, que su muso ha sido mi Henry Cavill, ese hombre que parece una escultura renacentista de lo perfecto que es.

Además, Sara es AMOR. Una personita maravillosa, dulce, amable y llena de talento. Pequeña, te deseo mucho éxito porque te lo mereces.

Espero que os mole la recomendación y que me contéis qué os parece. Mañana vuelvo, que toca post musical!

 

“La chica de Los Planetas”, Holden Centeno

Cuatro post en una semana, ¿eh? No sé si estoy siendo muy pesada, podéis decirlo con confianza ;) El caso es que he devorado este libro en apenas cuatro días (y porque no he tenido mucho tiempo, si no hubiese caído antes) y quería compartirlo con vosotros.

Mis amigas de Twitter llevaban meses hablando de él y de su autor, Holden Centeno. Parapetado tras una gorra y unas Rayban Wayfarer, este madrileño había conseguido encandilarlas a todas con su historia de amor, o de desamor, no sé muy bien cómo definirla.

Yo, dado el atasco literario que acumulo en el Kindle y que no tiene visos de mejorar, porque quiero leer tantas cosas que me harían falta miles de vidas para hacerlo, no me había decidido aún por darle una oportunidad a ese chico que me recordaba inevitablemente (y por razones obvias) al protagonista de El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger. Que, dicho sea de paso y como ya os contaba en esta entrada de 2013, no me gustó demasiado.

En resumen, que el señor Centeno me tenía algo reticente. Pero, cosas de la vida, en la última edición de la Feria del Libro de Madrid y por culpa de mi gabachita, que fue a saludarlo, acabé picando y tras conocer al autor (que es un tío que mola, todo hay que decirlo) me llevé La chica de Los Planetas firmada, of course.

Le prometí a Holden que sería lo siguiente que leería una vez terminase El destierro del ángel, y aquí estoy, con mi promesa recién cumplida, pues lo he terminado hace apenas unos minutos.

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¿Soy yo o la portada recuerda a El Principito?

La chica de Los Planetas es un conjunto de relatos que el autor comenzó a escribir en su blog en febrero de 2013 y que se divide en tres partes.

Las dos primeras no tienen nada que ver con esa historia real de amor, de idas y venidas, que nos ha dejado en vilo. Aun así, son pequeñas memorias que se te agarran a las tripas. Por ejemplo, la forma en la que Páez describe cómo se debe amar a una mujer, equiparándola con la forma que tienen los agricultores de cuidar su huerto, me pareció brutal.

La tercera parte nos habla de ella, de esa chica que consiguió meterse en la cabeza y el corazón de Holden, tanto que incluso creó este alter ego para ella.

No quiero contaros más porque estoy segura de que os lo destrozaría, pero joder! Cómo me gustaría que alguien escribiese así sobre mí. Chica de Los Planetas, sinceramente, no sé qué cojones haces que no esstás ya con él y os dedicáis a ser felices. Bueno, espero que sí lo hayas hecho y nos lo cuente en el siguiente libro.

La obra completa está plagada de referencias literarias y musicales (esto último seguro que ya lo habéis deducido con el título). De todas las canciones me quedo con esta, de la que se menciona solo una frase (“Ven a Madrid, ten un descuido”) y no está incluida en la lista del final, pero me venía muy bien hoy para expresar ciertas cosas.

Otra cosa que me ha llamado mucho la atención es que en el libro se habla una y otra vez de las coincidencias que les van sucediendo a ambos y que desafían las leyes de la probabilidad. Pues bien, esta mañana dejé la lectura en la página 274, porque había quedado para comer con un amigo y ya iba justa de tiempo. En esta página se habla de un bar de Malasaña, el Malabar, que no conocía. Tras zamparnos una hamburguesa más que contundente, mi amigo y yo nos hemos acercado dando un paseo hasta El café de Pepe Botella, uno de sus bares preferidos de Madrid, y nos hemos sentado a tomar algo a la terraza. Y al girar la cabeza para pedirle una Coca-cola Zero a la camarera (yo, Holden, tampoco soy mucho de café) ahí lo he visto. El Malabar, en la esquina de la Plaza del Dos de Mayo.  ¿Casualidad? ;)

Quiero finalizar este post con las palabras con las que Holden Centeno finaliza su historia (o la primera parte de ésta). Te las tomo prestadas, espero que no te importe:

La vida es la que es. Para unos es larga y para otros es corta. Para unos acaba antes y para otros termina después, pero en cualquier caso: pasa rápido. Hace mucho tiempo que decidí invertir mi tiempo en lograr pasar la vida con ella, a su lado, y así seguiré hasta conseguirlo. La quiero y punto; y sé que ella me ama a mí y a nadie más en el mundo. Lo que más me duele es que jamás podré explicar esto, ni siquiera con palabras.

La chica de Los Planetas, Holden Centeno.

“Mi elección”, o cómo Elísabet Benavent se supera a sí misma

¡Buenos días a todos! Al fin llegó el día. Hoy termino mi etapa en este trabajo. Soy un manojo de sensaciones contrapuestas: alivio, tristeza, ganas de cambio, nervios… Lo único que tengo clarísimo es lo feliz que voy a ser si en el nuevo curro no me dan teléfono de empresa. De momento, unos días de descanso por delante con mimitos de mis progenitores me vendrán de perlas ;)

Antes de que sigáis adelante, debo confesar algo: no soy imparcial con los libros de Elísabet Benavent porque la adoro MUY FUERTE! Conocí a su Valeria por insistencia de mi mami, que me daba la matraca sin parar. “Tienes que leerlos, te van a encantar”, me repetía la señora Marivi. Al final claudiqué (como siempre con ella) y comencé En los zapatos de Valeria el jueves de la semana anterior a la de los exámenes de febrero de 2014. Mec. Error. No pude dejar de leer hasta el domingo, que finiquité el cuarto libro y al fin me puse a estudiar. Aprobé todas, que conste en acta.

Después de Valeria nació Silvia. En plenos exámenes de junio. Empiezo a pensar que en Suma de Letras me tienen manía!! Obviamente los dos libros que componen el Universo Silvia me duraron un suspiro. No así los apuntes, debo confesar. Soy lo peor!! (Pero volví a aprobar, que conste también).

Alba es la hermana pequeña de las chicas. Alguien que no soy, la primera parte de la trilogía Mi elección, vio la luz en diciembre. Como avanzadilla una portada muy sugerente, con tres ositos de gominola en actitud erótico-festiva. ¡Habían nacido los #PornoOsitos!

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Cuando comento sobre un libro la verdad es que no sé muy bien dónde poner el límite para no hacer spoilers. Vamos a intentarlo: Alba es una periodista que ronda la treintena. Lleva una vida cómoda: un trabajo que le encanta, unas amigas con las que se divierte, alguna cita ocasional… Y de repente, pierde su empleo. Una de sus amigas le consigue otro como secretaria en una empresa. Allí conocerá a Hugo y Nico, dos portentos físicos con los que comenzará una relación nada convencional. Vamos, que para quien no se lo haya imaginado por la portada, se lo montan los tres juntitos y eso.

A lo largo de esta nueva saga se descubre una Elísabet más madura pero que a la vez no ha perdido un ápice de esa frescura que caracteriza su manera de escribir. Creo que una de las claves de su éxito es que habla de personas reales, de historias que podrían sucederle a cualquiera y por eso las hacemos nuestras. Las interiorizamos tanto que de pronto nos estamos despollando de risa y al momento siguiente llorando a moco tendido.

Ejemplo: cuando acabé Alguien como yo y cerré el Kindle, suspiré profundamente y entonces rompí a llorar como un bebé. Por un lado, por el alivio de que la historia tuviese ESE FINAL. No podía tener otro. Por otra parte, porque me siento un poco vacía cuando termino un libro (o una saga, en este caso) que me gusta tantísimo. Y finalmente, por esternocleidomastoideo (ya tú sabes María Amparito).

En fin, que no me enrollo más, pero que gracias por todo pequeña. Por compartir con nosotros tus historias. Por las risas y las confidencias. Por haberme hecho sentir desde el minuto cero que nos conocíamos desde hace mil años. Por esos ratos tan graciosos y bochornosos a la vez. Por toda la laca del mundo concentrada en un solo lugar. Por todo. ¡Eres muy grande!

“La luz de Candela”, Mónica Carrillo

Una de las maravillas de la lectura es que te permite vivir miles de vidas que no son la tuya propia. Pero, ¿sabéis lo que se siente cuando comienzas un libro que parece escrito por y para ti?

Eso me pasó en cuanto leí las primeras líneas de La luz de Candela, la ópera prima de Mónica Carrillo, a quien casi seguro conocéis porque presenta uno de los informativos de Antena 3.

La luz de CandelaLa luz de Candela es una historia de amor. De desamor, más bien. En ella, la prota le escribe a Manuel, el hombre que ha marcado un antes y un después en su existencia. Y le cuenta cómo se siente desde que no están juntos: la angustia de saber que no volverá, cómo todo parece girar en torno a él, cómo su vida va perdiendo color y quedando relegada a un segundo plano, porque lo único que puede hacer es revolcarse en el dolor de su pérdida y su ausencia, y recordar lo feliz que era a su lado.

Una obra llena de ternura y desgarro, de verdades con las que cualquiera que haya querido de esa forma tan visceral y loca puede sentirse identificado. Quizás solo nos haga recordar a ESA PERSONA. Así, con mayúsculas y negritas. Ese amor idealizado hasta el absurdo. También puede que cada párrafo nos evoque una historia distinta. Porque no todas son iguales, pero en esencia el desamor de Candela y Manuel las integra todas.

Al final de los capítulos, la autora incluye #microcuentos, que también suele postear en Twitter (os recomiendo seguirla).

Y este es el inicio que me enganchó…

A veces la vida me viene grande. O quizá sea yo la que se vuelve pequeña ante tantas cosas que no entiendo. No lo sé. Tampoco sé por qué te quise tanto, por qué te sigo queriendo. Ni por qué me cuesta tanto olvidarte. No entiendo que puedas pasar sin mí, sin mis besos.

Nadie me ha besado como tú, me decías. Y, sin embargo, prefieres no besarme. O quizá te mueres de ganas y no te atreves a reconocerlo. Es eso. Tiene que ser eso. Ha pasado tanto tiempo que no te atreves a acercarte por miedo a que esté con alguien, a que te diga que no, que ya no te quiero.

Pero ¿qué hago? ¿Te estás escuchando, Candela? Tengo que dejar de autoengañarme y de fantasear contigo.

Mi eterno problema: mi empeño en idealizar lo nuestro, nuestra historia de amor. En idealizarte a ti. Siempre en lo alto, un paso por delante, siempre inalcanzable, siempre una pieza carísima de conseguir.

Cuántas trampas me he encontrado a lo largo de estos años. Y caí en todas.

Para terminar, os dejo otra frase de esas que te hacen pararte a pensar. Si os ha gustado este pequeño avance, ya sabéis, a leerlo!!

Lo que me pasó contigo fue que, después del punto, olvidé apartarte.

“El abuelo que saltó por la ventana y se largó”, Jonas Jonasson

Estoy contenta. Es algo que últimamente me pasa bastante, no sé por qué! Será el buen tiempo, o todos los cambios para bien que estoy viviendo en este año, por ejemplo…

… ayer me encontré con una chica que era mi vecina hace un año y no me reconoció (cosa obvia tras haberme quedado en la mitad desde la última vez que me vio)!! Y también estuve viendo mi pisito nuevo. Qué pereza la mudanza, pero qué ganas ya de cambiarme y tenerlo todo perfecto ;)

Y como estoy de buen humor y hace mucho que no escribo sobre libros, hoy quiero compartir con vosotros esta maravilla que terminé anoche: El abuelo que saltó por la ventana y se largó, de Jonas Jonasson (2009, ed. Salamandra).

El abuelo que saltó por una ventana y se largóAllan Karlsson es un anciano que decide fugarse de la residencia en la que vive el día de su centésimo cumpleaños, dejando plantados al alcalde y a todos los que han acudido a la pomposa fiesta que se ha organizado para celebrar el evento.

Se escapa por la ventana, aún en zapatillas, y se dirige a la estación de autobuses, donde coge un bus con un destino incierto tras haber robado una maleta.

Y ya. No os cuento más, que con la boca que tengo seguro que os lo spoileo enterito, y merece la pena!

Allan nos lleva de la mano, a lo largo de las 400 páginas del libro, a través de medio mundo, y con él repasamos algunos de los acontecimientos más importantes del siglo XX.

De una forma muy divertida y viviendo situaciones esperpénticas, que no sé por qué, me han recordado al detective sin nombre de Eduardo Mendoza, nuestro protagonista influye de forma decisiva y sin comerlo ni beberlo en momentos clave de la historia contemporánea.

Jonasson hace gala de un estilo ágil y un humor muy agudo, por su culpa la gente me miraba raro en el metro (claro, de repente me ponía a reír como una loca…). Ya estoy deseando leer su nuevo novela, La analfabeta que era un genio de los números.

Ahora a pensar en el siguiente, que tengo una To-read-list que miedico me da… ;)

¡Feliz día desde esta pequeña parte del mundo!

“El Paciente”, Juan Gómez-Jurado

¿No os pasa a vosotros cuando acabáis un libro que os encanta, que os sentís como vacíos, sin saber cuál empezar después? Así me quedé tras devorar El Paciente, la última novela de mi escritor español preferido, Juan Gómez-Jurado.

Radicalmente distinta de La Leyenda del ladrón (2012), Eel-paciente_9788408122913l Paciente cuenta la historia de David Evans, un prestigioso neurocirujano afincado en Washington cuya hija es secuestrada por un psicópata. Si quiere rescatarla con vida, deberá evitar que su próximo paciente salga con vida de la operación que él debe realizar. La cosa se complica cuando se conoce la identidad del mismo, ya que no es otro que el Presidente de los Estados Unidos.

Hasta aquí la trama, no quiero desvelaros nada más que si no Juan me echa la bronca por spoileadora.

La quinta novela del señor Gómez-Jurado, que será llevada a la gran pantalla nada más y nada menos que en Hollywood, es maravillosa, como las anteriores. ¡Qué voy a decir yo, que soy una groupie!

En un ritmo frenético, pues transcurre en tan solo 63 horas, se intercala la historia contada en primera persona por el protagonista, el doctor Evans, con un narrador omnisciente que va desgranando los pasos de otros dos personajes clave.

Como en todos los libros de Juan, se aprecia detrás un gran trabajo de investigación y documentación, que se transmite en las cuidadas descripciones y en el mimo con el que se tratan hasta los detalles más insignificantes. El estilo es trepidante, te hace aferrarte a las páginas y olvidarte de lo que sucede a tu alrededor. Solo quieres saber qué pasará al final.

Y, cómo no, los giros son muy sorprendentes. Siempre hay una vuelta de tuerca más y, cuando crees saber cómo terminará todo, te quedas de nuevo con la boca abierta.

Os dejo con el book trailer para que vayáis abriendo boca y corráis a buscarlo, ¡no os defraudará! Y por si os lo estáis preguntando: no, no voy a comisión. ¡Disfrutadlo!

Enganchada a la chick-lit: Saga “Valeria”, Elísabet Benavent

Jelou evribadi! Prometí que iba a haber más posts el finde peeero me entró un poquito la pereza y no me apeteció ponerme a escribir. Y hoy que he tenido un ratillo, quería aprovechar para compartir con vosotros uno de mis últimos descubrimientos bibliográficos: la saga Valeria de Elísabet Benavent.

Enmarcada en el género chick-lit con tintes erótico-festivos (mucho más explícitos de lo habitual en este tipo de literatura, de la que tampoco es que sea especialista), la saga se compone de cuatro libros.

portada-zapatos-valeriaEl primero de ellos se titula En los zapatos de Valeria. Su protagonista es una escritora de 28 años que vive en Madrid. Está casada desde hace 6 ó 7 con Adrián, su amor de juventud. Cuando arranca la historia, Valeria está sufriendo el síndrome de la página en blanco tras cosechar un gran éxito de crítica y público con su primera novela, Oda.

Agobiada tras haber dejado un trabajo que no le apasionaba, pero que ayudaba a pagar la hipoteca, y atravesando un mal momento en su relación de pareja, encuentra refugio en sus amigas:

Lola trabaja como traductora en una gran empresa, y es muy desinhibida en cuanto al sexo (por decirlo de una forma suave) y un poco loca (y malhablada).

Nerea, una belleza rubia que trabaja como gerente, ha sido educada en unos principios muy clásicos y está un poquito reprimida.

Carmen es publicista (como yo!) y a pesar de ser muy eficiente, su jefe la putea hasta el extremo.

Y bueno, hasta aquí. No quiero contaros más porque os desvelaría cosas importantes de la trama, seguro!! Sí que os puedo decir que nunca me había enamorado de un personaje literario como lo he hecho del protagonista de esta historia, que curiosamente comparte nombre con uno de mis grandes amores.

Elísabet combina un estilo muy ligero y fresco, un lenguaje divertido, con algunos giros inesperados (otros no tanto) que hacen que no puedas soltar la novela y vayas encadenando una tras otra. Con deciros que comencé la primera el jueves por la tarde y hasta el domingo que acabé la última no paré… ¡Y eso que tenía que estudiar! Por cierto Elísabet, si me estás leyendo, que sepas que he aprobado POR LOS PELOS. Te hago totalmente responsable de estas notas tan ramplonas.

Supongo que este enganche tan brutal en parte se debe a esa sensación de cercanía al sentirte identificada con algunos aspectos de los personajes. Los haces un poco tuyos. A decir verdad, envidio mucho la amistad de las chicas, esa complicidad tras tantos años juntas…

Bueno, no me enrollo más. Evidentemente esta era una recomendación literaria para chicas, así que he decidido finalizarla con un regalo para ellas: una imagen del actor que pienso que encarnaría a la perfección a mi amado prota. ¡Disfrutadla!

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