No sueñes que se acabó

¡Buenos días de sábado! Aquí estoy ya, aporreando el teclado como la chica de la imagen, solo que mi ordenador es una patata. Si se porta bien, quizás le conceda este año una jubilación anticipada…

Toca sprintar con el curso, sigo estancada en un texto complicado y no quiero dilatar más la entrega, así que hoy no me enrollo contándoos cosas. Espero que sepáis disculparme. Pronto escribiré otros posts que tengo pensados, como las series que más me han gustado esta temporada o algunas recomendaciones literarias, para compensaros.

Estoy pensando tomarme el mes de agosto de vacaciones del blog, aunque sea solamente los sábados (es que con las #RMs, como van correlativas, me da más apuro, por aquello de que en mi mente todo tiene que seguir su orden y eso). ¿Qué os parece? Sé que algunas echaréis de menos los monólogos, pero así me da tiempo también a ponerme al día, que voy muy muy justa con los capítulos.

En fin, os dejo ya el de hoy junto con otro temazo de mi adorado Ed Sheeran llamado One. Este es, casualmente, el nombre de una de mis canciones preferidas de U2, a quienes tendré el privilegio de ver en directo en Barcelona el próximo martes, cumpliendo así uno de los sueños musicales de mi vida. Ya os contaré la experiencia, ¡estoy de los nervios!

Muchos besos y feliz finde, sed muuuuy buenos ;)

A los residentes les enseñamos: “cuando oigáis unos cascos, pensad en caballos, no en cebras”.  Normalmente la respuesta más evidente es la correcta. Así evitamos que tomen el camino erróneo. Nos ayuda a atenernos a la verdad, a salvar vidas. Eso hace de mí una buena cirujana. Cuando oigo cascos… caballos. Siempre pienso en caballos. Aunque no debería.

Las cosas no siempre son lo que parecen. A veces son un indicador de algo que se gesta en lo más profundo. Síntomas, advertencias, señales de alarma. Cosas a las que deberíamos prestar atención, que no deberíamos ignorar. Cosas graves que pueden hacernos mucho daño. Cosas que quizá ya no tengan solución.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 16.

#RMs28 “Kitai”, KITAI

Hola niños, buenas noches. Qué raro se me hace decir eso mientras veo al sol aún resistiéndose a marcharse hoy, escondiéndose entre los edificios que están frente a mi ventana mientras yo me peleo con una traducción. Pero ya a estas horas es lo que hay!

El miércoles no ha sido muy bueno, creo que necesito urgentemente vacaciones. La rehabilitación parece no terminar nunca y, para colmo, el sábado tuve un pequeño accidente que me dejó un poco dolorida. No es grave, me resbalé por unas escaleras y me hice pupita en el booty y en la espalda, pero afortunadamente no hay nada roto, así que se pasará con el tiempo. Además, sigo rezagada con el curso. Y no conforme con esto, ya me he apuntado a otro (de Traducción audiovisual: doblaje, voz superpuesta y subtitulación) para cuando termine el actual. ¡Si es que no tengo remedio!

En fin, que eso, que estaba siendo un día chungui, también porque una amiga ha perdido a un ser muy querido para ella y ya nos hemos quedado todos un poco ploff… Pero esta tarde me ha pasado una cosa que me ha hecho emocionar: resulta que al llegar de rehab me he bajado a tomar un poco el solete. Y cuando estaba sentada en el borde de la piscina, se me ha acercado una niña que, con lengua de trapo (se notaba que tenía un poquito de trastorno del desarrollo o así), me ha preguntado dónde vivía y eso. Y, sin venir a cuento, me ha dado un abrazo que me ha parecido tan tierno que yo creo que se me han saltado hasta las lágrimas. Nos hemos hecho amigas y hemos quedado en vernos otro día. Y así, sin saberlo, la pequeña Ana, de 8 años, me ha quitado un poco las penas al darme cuenta de todas las cosas maravillosas que hay en el mundo sin que nosotros nos demos cuenta.

No me enrollo más, que tengo un poco de sueñito hoy y mañana me toca rodaje (menos mal que es en Madrid). Os dejo con la #RMs que ha escogido José para nosotros este miércoles. La banda madrileña de indie rock KITAI nos presenta un tema homónimo dentro de su tercer disco. Esperamos que este Kitai (que por lo visto es como los rusos llaman a China) os guste tanto como a nosotros, siempre es refrescante escuchar buena música de origen patrio. Dulces sueños!

Siento la tierra moverse

Buenos días, amigüitos. ¿Cómo va el finde? Para mí es un poquito especial, porque sigo compartiendo cosas importantes en mi vida con mi chico. Aunque parezca algo tan insignificante como llevármelo a las fiestas del pueblo de mi madre :) Así que aquí estamos, disfrutando de la tradición de los espantes en Fuentesaúco todo lo que la climatología nos permita.

Al final con tanto revuelo de tiempo me voy a poner malita, ¿eh? Y que todavía haya negacionistas del cambio climático… No cooment. El capi cuyo monólogo tenemos hoy aquí marca, para mí, el principio del fin de… bueno, los que sois seguidores de la serie lo sabréis. Esa última escena de Meredith con el teléfono en la mano y cara de estupefacción mientras de fondo suena Photograph de Ed Sheeran, que es una de mis canciones preferidas ever, te parte el corazón, sobre todo por lo que viene después.

Espero que disfrutéis del post junto con el super éxito del cantante inglés (Ed, aún no te perdono que no la cantaras en el concierto de Madrid). Feliz finde!! Sed buenos ;)

Tus hijos, tus llaves, el álbum de fotos. Es lo que repasas en tu cabeza antes de dormir. Es la lista de cosas que coger si hay un desastre. Una lista que te tranquiliza. Tus hijos. Tus llaves. El álbum de fotos. Cuando se declara el incendio, cuando azota el tsunami, cuando la tierra tiembla, ¿recuerdas tu lista? ¿O sólo te pones a cubierto?

Esa lista de cosas que cogerías en un desastre: tus hijos, las llaves, el álbum de fotos… Esa lista desaparece cuando el desastre empieza al preguntarte si esa es la mujer que se tira a tu marido. Ese es un terremoto muy diferente.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 15.

#RMs27 “Pulp Fiction”, Rufus T. Firefly

Buenos días, queridos. ¿Cómo va la primera semana de julio? Yo, para variar, estoy que me caigo de sueño… Ahora he repuntado un poco, ¡pero esta mañana estaba fatal!

Así yo…

El lunes pasado empezamos la jornada intensiva pero, como tengo la rehabilitación por las tardes, al final no la voy a disfrutar casi nada de julio… Al menos he logrado que me la adelanten un poquito y así me dará tiempo a seguir intentando lo de coger color. Digo intentándolo porque mis esfuerzos están siendo un poco en vano, aquí entre nos.

Tenemos hoy una recomendación muy chula que nos hace José. Nunca había oído al grupo, Rufus T. Firefly, pero este Pulp Fiction me ha gustado un montón. ¿Será quizás por esos dos cameos de lujo que tienen en el vídeo? Ya me contaréis qué os parece a vosotros… ¡Feliz semanita!

La distancia

Hola queridos, ¿cómo va el sábado? Como os decía ayer, este post está programado ya que estoy de despedida de soltera y desconozco las condiciones en las que me encontraré cuando se publique este post. Tampoco os penséis que teníamos planeada una fiesta muy loca, pero últimamente el alcohol me sienta fatal aunque tome un par de copitas nada más.

Antes de seguir, quiero dedicarle el post a dos personas muy especiales para mí, de las más importantes de mi vida, que hoy cumplen añitos. Mi tía favorita, Mª José, que es uno de mis pilares fundamentales y siempre está a mi lado dándome todo su apoyo. Y su melliza, Marivi, la mujer que me llevó nueve meses en su tripota y me trajo a este mundo, y desde que se convirtió en MI MAMÁ aquel lunes de noviembre hace ya casi 33 años no ha soltado mi mano ni un momento durante todo este camino. Qué voy a decir de ella, si lo es todo… Felices 55 a las dos, OS QUIERO MUCHÍSIMO.

El monólogo de este sábado es de esos que se te agarran a la tripa (Thais, prepara kleenex). Nos habla de cómo para alcanzar el éxito es inevitable fracasar y seguir luchando a pesar de los tropiezos. Nos acompaña un precioso tema de Sleeping at Last llamado Saturn. Feliz inicio de julio!

En 1888 William Williams Keen fue uno de los primeros cirujanos que extirpó con éxito un tumor cerebral. Un gran triunfo. Podéis consultarlo. Lo que será más difícil de encontrar son los relatos de los intentos fallidos de este pionero. Eran inevitables. Un cirujano debe estar preparado para la derrota. En neurocirugía, con los grandes tumores, perdemos tantas batallas como ganamos. Pero lo importante es no frustrarse. El único modo de no frustrarse es luchar. Debes hacerlo hasta que ya no puedas seguir. Levanta la cabeza, salta a la palestra y haz frente al enemigo. Lucha hasta que no puedas seguir luchando. No te sometas. Nunca te rindas. No huyas. No te rindas. Lucha por una buena causa. Lucha aun cuando parezca inevitable que vas a caer luchando.

¿Para qué lo intentamos, si los obstáculos son tan grandes y las probabilidades tan pequeñas? ¿Por qué no tiramos la toalla y nos vamos a casa? Sería mucho más fácil. Lo hacemos porque, al final, no hay gloria en lo fácil. Nadie recuerda lo fácil. Recuerdan la sangre, los huesos y la agonizante lucha hasta la victoria. Y así te conviertes en leyenda.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 14.

#RMs26 “Walking On The Moon”, The Police

Buenos días my friends. Nunca es tarde si la dicha es buena, dicen. Así que aquí tenéis la #RMs que tendría que haber posteado el miércoles. Pero es que no me da la vida, de verdad. Entre viajes de trabajo, rehabilitación, tareas domésticas, curso y organizar cositas para una despedida de soltera que tengo esta noche…

Pero el fin de semana ya está aquí, es lo bueno! Espero tener un huequito para tirarme a la bartola y reponerme de la previsible y monumental resaca que se avecina.

Os dejo ya la recomendación que Jose nos hace esta semana, que tengo que programar el otro post para mañana. Es un tema de los míticos The Police capitaneados por Sting. Se llama Walking On The Moon. Disfrutadlo mucho!

Mirando hacia el fin

¡Buenos días queridos! ¿Qué tal se presenta el finde? El mío tranquilito pero entretenido, con muchos planes: comer con amigas y con mi chico, ir a ver Wonder Woman, zambullirme en Hijos del Dios Binario de David B. Gil, que ya se va poniendo más interesante, seguir viendo series (que hoy, por fin, se termina la temporada de The Originals, ojalá no la hubieran renovado para el año que viene…), avanzar con el curso y seguir opositando a lucir moreno por primera vez en siglos. No recuerdo la última vez en la que pisé la piscina en junio, así que este año voy con ventaja. ¿Conseguiré un bonito bronceado? ¡Eso lo veremos después de publicidad!

Quiero dedicarle el post a dos amiguitas de las de toda la vida: mi prima Elena, que sopló 34 velitas el jueves y es el primer cumple que pasa siendo mamá de la preciosa Lucía, y Olaia, que hoy celebra sus 31 veranos. Chicas, os deseo toda la felicidad del mundo, ¡¡os quiero un montón!!

Y al resto que me estáis leyendo, os deseo un feliz finde. Gracias, una vez más, por estar a ese lado de la pantalla dedicándome unos minutos. A mi mariposilla, que mañana te veo y que cantes por mí en el concierto. Yo voy a seguir con la tarea, no sin antes dejaros el monólogo de hoy junto con un tema de Hollow Wood llamado Seasons. Disfrutad mucho y sed felices. Mil besos!!

No me gustan las preguntas sin respuesta, como: ¿adónde vamos después de morir? Sé lo que pasa desde el punto de vista fisiológico pero, más allá de eso, ¿qué ocurre? ¿Ocurre algo? Empiezas a preguntártelo cuando vives a contrarreloj. Esas preguntas sin respuesta acaban por volverte loco. Por eso me gusta mi profesión: curar bebés, ayudar a que nazcan. No hay ambigüedad, ni preguntas. Sólo respuestas claras, precisas y evidentes. Y vida, nuevas vidas y esperanza de futuro. ¡Cuánto lo extraño!

Nunca le he dado importancia a la cuestión de la vida tras la muerte. Siempre me ha preocupado más esta vida. ¿Cómo puedo dejar mi impronta? Quería abrir nuevos caminos, dejar un legado. Quería que mi vida, mi cerebro, mi existencia tuvieran sentido. En lo que nunca había pensado, no se me había pasado por la cabeza hasta ahora, era que para hacerlo, para ser recordada, para aportar algo para la posteridad, tienes que irte.

Anatomía de Grey, temporada 11, capítulo 13

#RMs25 “Natalie”, Chelsea Boots

Imagina que estás frente a un glaciar como el de la foto. Metes un dedito del pie en las gélidas aguas y te parecen tan refrescantes que te zambulles enter@. Esa es la imagen mental que estoy utilizando para tratar de sobrevivir a estos días. Se ha instalado en Madrid un bochorno espantoso en el que las tormentas ocasionales, lejos de refrescar el ambiente, dejan si cabe una sensación térmica todavía mayor. Y SÓLO ES EL PRIMER DÍA DEL VERANO.

A eso le sumamos otra intensa semana, laboralmente hablando. Y que el martes que viene empiezo la rehabilitación de nuevo. Y que soy intolerante a la lactosa y me han dicho que tengo que eliminarla por completo de mi dieta. Que va a ser que no, vamos. Es que ya bastante complicado lo tengo con las restricciones alimentarias para controlar el peso, como para encima andar mirando cada cosita que como, ¡que la lactosa se usa como conservante hasta en el pavo cocido!

Mejor os voy a poner la canción de hoy. Se llama Natalie y es el primer single de un grupo madrileño de modernos llamado Chelsea Boots. El vídeo es muy tierno y está grabado en esta maravillosa ciudad que cada día me gusta más. Disfrutadlo mucho!

El gran farsante

Me estoy muriendo. Y no, hoy la culpa de esta exageración no es del calor horrible que hace en Madrid (y en toda España, creo). La culpa es de que me creo que tengo 18 años y salgo de cena y me vengo arriba. ¿A quién se le ocurre que es buena idea beberse un cóctel, media botella de vino y un gintonic? No, ya no estoy para esto, la verdad.

Así yo hoy…

Mientras trato de decidir si lo mejor para este estado es ayunar o tirar de takeway y pedir algo hipercalórico, os dejo el monólogo de hoy. Nos acompaña una preciosa canción de James Bay, se llama Let it go. Feliz finde, queridos. Pray for me.

Todos tenemos algo que ocultar. No podemos confesar todos nuestros secretos. Así nos hacen daño y nos arriesgamos a hacérselo a los demás. Debemos decidir hasta dónde sincerarnos y guardarnos la verdad para nosotros.

Da miedo revelarlo todo de uno mismo. El miedo hace que nos retraigamos. ¿Tan malo es? Tal vez. Probablemente. Aun así, viene bien ser algo esquivo, algo reservado. No es seguro soltar todos nuestros secretos. No podemos decir la verdad sin más, quedarnos al descubierto ante Dios y el mundo. Porque en cuanto la verdad se sabe, tenemos que enfrentarnos a ella.

Anatomía de Gey, temporada 11, capítulo 12.

#RMs24 “Thunder”, Imagine Dragons

Buenos días queridos, ¿qué tal va la semana? Creo que mejor pasar de obviedades como esta maldita ola de calor que va a barrer todo rastro de vida de la superficie terrestre. ¿Pero qué mierda es esta a principios de junio? Si al menos las vacaciones estuvieran a la vuelta de la esquina… sin embargo aún me quedan casi dos meses para poder disfrutar de una merecida y larga desconexión.

Si es que llevo fatal el calor…

Eso sí, hasta que llegue agosto tendré que conjugar mi cursito (que llevo regulín, ya debería ir mucho más avanzada, la verdad) con tratar de ponerme medianamente morena, que para eso tenemos pisci, ¿no? Además quiero darle un push al tema de la lectura y las series, que tengo la última temporada de Homeland casi entera, mirándome desafiante…

Por cierto, anoche terminé Contigo en el mundo, la segunda obra de Sara Ballarín. Es una novela muy tierna y entretenida, emotiva y divertida cuando tiene que serlo, así que os la recomiendo mucho. Y he empezado Hijos del Dios Binario de David B. Gil, que tiene una pinta excelente y viene recomendadísimo por dos amigas cuyo criterio suele ser parecido al mío. Os iré contando.

Ahora os dejo con un temazo que me tiene loca. José me descubrió a Imagine Dragons hace ya algunos años y desde entonces toda su música me chifla. Este Thunders no es la excepción, además el vídeo es una pasada. Have fun!