Cuando duele tanto

¡Buenos días, queridos!

¿Qué tal lleváis el finde? Yo he dormido un montón de horas, la verdad! Y qué falta me hacía, que el retraso en la vuelta del viaje el domingo pasado me dejó KO y ya he ido arrastrándolo durante toda la semana. He desayunado con calma mientras leía un rato y luego, en lugar de ponerme a avanzar con el curso, me ha dado por organizar cajones, que tenía un montón de papelajos… ¡Así soy yo!

Ahora voy a ver si soy capaz de poner a funcionar el PC porque tengo que hacer un ejercicio de subtitulación, pero va taaaaan lento que quizás no logre terminarlo hasta 2018… En fin. El sábado pasado os dejé sin monólogo pero aquí tenéis uno recién salidito del horno. El capítulo es, además, de esos en los que pasan muchísimas cosas, Shonda style ;)

Nos acompaña Sebastian Kole (creo que no es la primera vez que lo hace) con una preciosa canción llamada Love’s On The Way. ¡Disfrutad mucho del post y del finde prenavideño!

No tengas miedo. No sé cuántas veces lo habré dicho. El interno está sobre un paciente, con un bisturí o una aguja, temeroso de dar el primer paso. Tienen miedo. Saben qué hacer, pero necesitan un empujoncito.

No pares. No dudes. No puedes temer lo que viene. No dejes que el miedo se interponga. Por eso no operamos solos. Hay cirujanos, enfermeras, internos… Los quirófanos están llenos de gente. Para que, en caso de que pase algo, nadie tenga que afrontarlo solo.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 16.

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#RMs50 “Tomboy”, Princess Nokia

¡Hola, queridos!

Ayer se nos complicó el día a José y a mí (ya os avisé de que mis miércoles son un poco rarillos) y hoy, como veis, se me ha hecho un pelín tarde. No me preguntéis de dónde he sacado la fuerza de voluntad, pero después de un jueves jodido me he puesto las mallas y las deportivas y me he ido a recuperar una de las tres clases de zumba que tenía pendientes. La verdad es que, una vez allí, ya no me he acordado de nada y luego he salido tan feliz y orgullosa de mí misma, ¡pero ahora estoy rotita! Lo malo de las clases de los jueves es el horario, pero en fin…

Os escribo ya desde la cama porque no quería dejar pasar otro día más sin compartir con vosotros este original descubrimiento de mi recomendador oficial. La canción, que se llama Tomboy, es un rollo hip hop y pertenece a Princess Nokia, que no me ha quedado muy claro si es un dúo o uno de los múltiples alter egos de la cantante neoyorkina Destiny Frasqueri. A ver si vosotros os aclaráis bien y me contáis. ¡Buenas noches! Descansad que ya mañana es viernes ;)

#RMs49 “Re-Evolution”, Freedonia

¡Buenos días, queridos! ¿Cómo estáis? Cuando leáis esta entrada yo ya habré llegado a la capital italiana de la moda, la bella Milán. Así que sí, se avisa post programado. El madrugón de hoy (y lo de saltarme la clase de zumba de ayer) merecerá la pena cuando estemos recorriendo unas calles que son sinónimo de Historia del Arte así, con mayúsculas.

Vamos a tratar de aprovechar al máximo estos días haciendo pequeñas excursiones a los destinos cercanos que nos han recomendado: el lago di Como, con sus pueblitos de postal, y Verona, la localidad escogida por Shakespeare como el hogar de los enamorados más famosos de todos los tiempos: Romeo y Julieta.

La verdad es que es uno de los destinos que más me apetecían, también porque allí nos vamos a encontrar casualmente con una gran amiga y su marido. ¡Así que no puedo estar más contenta! Ya os contaré la próxima semana, porque este sábado no va a haber monólogo (lo siento mucho, pero me he quedado sin los que tenía ya transcritos y no me ha dado tiempo a ver otro capi…).

En fin, que me enrollo. Que tenemos una RMs que os va a gustar mucho, seguro. Yo quiero cantar como la señora esta que nos acompaña en nuestra pequeña parte del mundo con Re-Evolution. El grupo se llama Freedonia y como dice Jose, aunque parecen llegados de los Estados Unidos (cuna del soul), ¡son madrileños! Disfrutad del descubrimiento musical de la semana y del puente. Bacio!

No voy a esperar más

Hola, queridos. ¿Cómo va la tarde de sábado? Yo peleándome con las prácticas del curso de Traducción de videojuegos. Vaya unas ideas de bombero retirado tengo yo con esto de los cursos, de verdad… Que sí, que me apunto porque me gustan y me va la marcha, que lo de tirarme a la bartola por las tardes me parece una pérdida de tiempo. Pero, leñe, al menos podría intentar no solaparlos, que no me da la vida y así ni los disfruto ni nada.

Menos mal que el fresquito de este finde invita a quedarse en casa descansando y aprovechando para avanzar. Y, si mañana he sido buena, el señor Batman me llevará a ver Justice League.

Tener un par de días de no hacer nada se agradece, que como os decía el otro día, la semana ha sido intensita. Menos mal que diciembre nos compensa con las vacaciones (lo único que me gusta de la Navidad) y el macropuente de la Constitución. El lunes sabremos ya dónde nos manda Waynabox esta vez, aunque llevando conmigo a la mejor compañía, el destino es lo de menos.

Os dejo con el monólogo de hoy y con una preciosa canción de Sebastian Kole llamada Home. Disfrutad mucho del finde!

Cubrimos las heridas con gasa y esparadrapo. Para protegerlas, para prevenir infecciones, para que el paciente no sufra. Lo difícil viene cuando hay que tirar del esparadrapo, porque puede doler mucho.

Duele al tirar del esparadrapo. No queremos ver qué hay debajo, pero quizá no es el miedo al dolor lo que nos frena. Quizá lo que nos da miedo es ver si la herida sigue abierta o si se está curando.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 15.

#RMs48 “Live For The Moment”, The Sherlocks

Buenas tardes, amigüitos! ¿Cómo va la semana? Disculpad el retraso, ayer me fue imposible poner el post. Y seguramente de aquí a que termine el curso de Traducción audiovisual la publicación de la #RMs varíe entre miércoles o jueves. Sigo insistiendo en que si a alguien le sobran horas en el día y me las quiere mandar, las recibiré encantada. Con 4 o así creo que me llega.

Este finde ha sido muy especial con la celebración cumpleañeril. La noche del viernes la pasé entre risas con grandes amigos y el sábado fascinada ante la magia del Cirque du Soleil con su espectáculo Tótem. El domingo fue un día lleno de felicitaciones y también me dio tiempo a coger algo de fuerzas porque mi semanita, para variar, está siendo intensa.

Este finde pienso dedicarlo a descansar y avanzar con las prácticas de los cursos. Y además la próxima semana sólo trabajo un par de días y luego me voy de viaje con mi chico rumbo a lo desconocido (es que hasta el lunes no sabemos dónde nos toca esta vez).

Os dejo ya con la #RMs que José ha escogido para nosotros. Se llama Live For The Moment y es de los británicos The Sherlocks. Me ha encantado! Y el paisaje del vídeo es… ¿Qué os parece a vosotros? Feliz tarde-noche del jueves!!

El tercero en discordia

¡Buenas tardes, queridos! ¿Qué tal lleváis el finde? Para mí es un poquito especial porque mañana es mi cumple, así que están siendo unos días de celebrar a tope. Además, ¡mi chico me ha preparado unos planes espectaculares para esta tarde! Pero antes de irnos a disfrutarlos me tengo que poner las pilas que voy fatal con las prácticas de los cursos. Y no tengo yo el cuerpo hoy para muchas traducciones, os diré. La mezcla de alcohol y tapas con exceso de grasa no me sienta demasiado bien.

En fin, vamos con el tema que nos ocupa. Anatomía de Grey emitió su mid-season finale la semana pasada dejándonos boquiabiertos y ansiosos por que llegue enero. Mientras tanto, tengo capis de temporadas anteriores para matar el gusanillo. Y me encanta el monólogo de este sábado, porque me siento muy identificada. He escogido una canción de Jill Scott llamada Lovely Day que me parece muy adecuada para hoy. Os deseo un finde tan especial como el mío. Sed buenos!

Cuando los niños nacen, se ponen a llorar como si no hubiera un mañana. Es un llanto fuerte, irritante. Y es que es injusto, a ese adorable bebé lo han sacado a la fuerza del útero materno y tiene que respirar con sus pequeños pulmones. Es la naturaleza humana. Nadie quiere que le dejen a la intemperie, rechazado y solo.

Cariño, aceptación y amor incondicional. Todos queremos eso, lo buscamos. Pero cuando lo encontramos es aterrador, porque tan rápido como lo encontramos puede desaparecer. Y volvemos a la intemperie, solos…

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 14.

#RMs47 “High hopes”, Kodaline

¡Buenas tardes, queridos! ¿Cómo va la semana? Mi vuelta al curro ha sido un poco drama. Normal tras un finde largo y espectacular por Bélgica con mis amigos, ¡qué gran viaje! A pesar de que el destino no era de nuestros favoritos, hemos aprovechado para visitar no sólo Bruselas sino también Brujas y Gante. Y, aunque no he podido comerme un gofre (por dejarlo para el último momento), sí hemos disfrutado de las maravillosas cervezas belgas del Delirium y no hemos parado de reír durante todos los días.

Así que claro, después de esto vuelves a la ofi, ves el chorreo de mails y se te quitan las ganas de vivir. Además, no me llegan las horas para todo lo que tengo que hacer. Si a alguien le sobran de su día, por favor, que me las remita. Con cuatro o cinco extra me sirve.

Ahora tengo que intentar finiquitar la práctica del curso que tengo de 18 a 21h, así que os voy a ir abandonando. Eso sí, no puedo dejaros en mejores manos: las de José y su exquisito gusto y las de Kodaline. Es curioso porque estos chicos me gustan un montón (han aparecido varias veces como banda sonora de Anatomía de Grey) pero sin embargo nunca los escucho. Y eso se acabó. Pero de ver los vídeos voy a pasar porque me ponen muy triste. Aquí os dejo con este High Hopes que tiene un cameo muy especial para los fans de Juego de tronos. ¡Feliz tarde de miércoles!

Todas las miradas posadas en mí

¡Buenos días, queridos! ¿Cómo va el finde? Que sepáis que esta entrada está programada porque a estas horas debería haber aterrizado ya en Bruselas, que me he venido a pasar tres días con unos amigos. Hasta el jueves no supimos nuestro destino, ya que hemos hecho un viaje de esos sorpresa que están tan de moda últimamente. Es la segunda vez que viajo así (la primera fue en abril, que visité Turín junto con mi chico) y tiene su rollo. Tanto, que ya tengo otros dos programados: uno para el puente de diciembre y otro para el de la publicidad, que el último viernes de enero no curramos los que nos dedicamos a esto. En fin, ya os contaré la experiencia, espero que vuelva a ser positiva.

Hoy no quiero extenderme demasiado, así que os dejo el monólogo junto con una canción que me ha molado mucho. Se llama Working Class Heroes y es de CeeLo Green. Espero que os guste tanto como a mí. Feliz finde y hasta el miércoles ;)

En la facultad conocí a uno que los fines de semana trabajaba de mago en cumpleaños infantiles. Es raro, pero lógico. Si tienes pensado serrar a alguien por la mitad, necesitas practicar. Cuando subes al escenario, no quieres que el público te vea sudar. Sólo quieres que vean la magia.

Hay una razón por la que nos guardamos cosas. Cuando hay público, hasta los momentos más insignificantes importan. Y los importantes de verdad parecen trascendentales. No hay que dejar que la presión te impida aprovechar oportunidades. Sólo debes lanzarte desnuda y asustada, y fingir que nadie te ve.

Anatomía de Grey, temporada 12, capítulo 13.

«Konets», César Pérez Gellida. La historia llega a su fin…

«Konets» es una palabra rusa que quiere decir «FIN». Y eso es lo que hace César Pérez Gellida en su octava obra, que acaba de publicar y que lleva por título el vocablo ruso: poner punto y final a la historia que comenzó a contarnos ya hace años con su opera prima Memento mori.

Konets es una distopía futurista que actúa a la vez como precuela y secuela de Khimera. Os dejo la sinopsis oficial de ambos libros para que podáis situaros:

KHIMERA

2054. Tras la Guerra de Devastación Global, la realidad social y geopolítica ha cambiado rotundamente. Los viejos conceptos de la democracia y el capitalismo han sido enterrados por las corrientes transhumanistas y la tecnofagia. El poder se concentra en manos de las grandes corporaciones, sin embargo, todavía queda un cabo suelto, un molesto inconveniente que se escapa de las afiladas uñas de la Asamblea: Khimera.

En la arriesgada búsqueda de un enigmático personaje conocido como el bogatyr -héroe para algunos y villano para otros-, están puestas las últimas esperanzas de aquellos que luchan para lograr que el mundo cambie para siempre.

KONETS

Olek Opiozcenek no es únicamente un nombre más en el extenso listado de víctimas que conformaron la «obra» de uno de los más crueles asesinos en serie de la historia. Aquel niño nacido de la perversa simiente de Augusto Ledesma ha crecido bajo los cuidados de sus abuelos maternos y con el respaldo económico de una peculiar hada madrina: Rusalka. Sin embargo, Olek está empeñado en desenterrar esos secretos del pasado exprimiendo sus habilidades como hacker; pero, en ocasiones, descubrir el punto de partida condiciona el itinerario y, consecuentemente, el destino.

Konets es un thriller frenético, un tratado sobre la maldad estructurado en cuatro movimientos y desarrollado en dos escenarios temporales: la adolescencia de Olek y su madurez, o, lo que es lo mismo, el antes y el después de los sucesos que se narran en Khimera. Ambas novelas conforman el engranaje conclusivo entre las dos aclamadas trilogías «Versos, canciones y trocitos de carne» y «Refranes, canciones y rastros de sangre» que han atrapado a miles de lectores en el inabarcable universo gellidista.

 

En mi opinión, Konets es el broche de oro perfecto. Estructurada en cuatro movimientos, el primero y el tercero situados en 2029 y el segundo y cuarto en 2054 (tras los hechos sucedidos en Khimera), la novela alterna capítulos narrados en primera persona por Olek con otros en los que podemos seguir a los diferentes personajes, una gran orquesta, gracias al narrador omnisciente.

Esta obra me ha parecido mucho más fácil de comprender que Khimera, que en algunas partes se me hacía bastante densa. A pesar de los pasajes que tienen un lenguaje informático muy técnico, con el que en algunos momentos me perdía un poco, creo que recupera el más puro «estilo Gellida» caracterizado, entre otras cosas, por un ritmo muy ágil, con unos finales de capítulo que casi te obligan por la fuerza a seguir avanzando. Y es que el de Valladolid maneja los tiempos y los cliffhangers como nadie, muy rollo seriéfilo, y nos lleva por donde él quiere sin que nos demos ni cuenta.

El personaje que soporta gran parte del peso de Konets es Olek, y es curioso ver cómo evoluciona a lo largo de los diferentes movimientos y también las sensaciones que provoca en el lector, pues nos lleva del amor al odio en apenas unas líneas. Clave es también la figura de Rusalka, pero no quiero deciros más porque tengo terror a destriparos la novela (o a «romonearos», ¿eh, Montse?). Por cierto, si queréis leer una reseña bien hecha os recomiendo que leáis la suya o la de Arantxa Rufo, otra compi de lectura simultánea. Retomando el tema de los personajes, me ha hecho mucha ilusión la aparición de algunos viejos conocidos, a pesar de los pesares (hasta aquí puedo leer).

Sobre el final, mejor no os digo nada, solo que «¡Hay que rejoderse!» con el pucelano. Hay un punto del libro en el que ya da igual la hora que sea, el sueño que tengas, que tienes que seguir leyendo hasta terminar. Enhorabuena, César, por este gran trabajo, y no me refiero sólo a este último. Nos dejas con muchas ganas de tener entre manos eso que comentas en la nota del autor, aunque parece que nos tocará esperar pacientemente durante un largo año.

Ahora os dejo unas frases que me han gustado mucho y que compartí ayer en Twitter junto con los compañeros de la lectura. ¡Espero que os guste y que os animéis a leer los libros de César! Yo os dejo, que tengo que seguir con la segunda clase de mi curso de Traducción de videojuegos. Feliz tarde ;)

#RMs46 “Black Van”, Kitty, Daisy & Lewis

¡Hola, muchachada! ¿Cómo va el miércoles? Yo tengo por delante otro día de esos de no terminar nunca, la verdad. Y es que hoy, cuando salga del curso, voy a ver si llego a la firma de César Pérez Gellida, aka el puto amo, para tener mi Konets dedicadito y charlar un poco con el pucelano acerca de los microinfartos que me ha producido la lectura.

Estoy preparando la reseña y espero poder compartirla con vosotros mañana, pero no os prometo nada, que esta semana está siendo complicadilla a nivel de cosas que hacer.

Tenemos un tema muy original por estos lares. Se trata de Black Van, de los británicos Kitty, Daisy & Lewis. Estos tres hermanos, criados en un ambiente 100% musical, están influenciados por muchos géneros, como el rockabilly, R&B, Rock&Roll… en fin, descubridlo por vosotros mismos, ya que esta canción no os dejará indiferentes. Y algunos ya pudisteis disfrutarla ayer en la playlist de Spotify, ¿eh? Que tengáis un feliz miércoles y una maravillosa semana!